
La severa tormenta invernal "Byron" azotó Chipre durante la noche del 9 de diciembre, lo que llevó al Departamento Meteorológico a elevar su alerta de amarilla a naranja y provocó una reacción en cadena en toda la red de transporte de la isla. Las precipitaciones superaron los 55 mm en algunas zonas de Nicosia y las estribaciones de Troodos, inundando los pasos subterráneos que conectan con los aeropuertos de Lárnaca y Pafos.
Los equipos en tierra mantuvieron ambos aeropuertos operativos, pero los patrones de espera y el embarque mediante puentes cubiertos generaron retrasos de hasta dos horas en varios vuelos europeos.
Los equipos de defensa civil drenaron el agua en la autopista Limassol–Pafos, mientras la policía instaba a los conductores a evitar las rutas montañosas tras múltiples deslizamientos de tierra. Los operadores de cruceros trasladaron las excursiones a tierra firme, y el Viceministerio de Turismo envió alertas por SMS —una medida invernal sin precedentes— a unos 180,000 visitantes extranjeros registrados.
Los gestores de movilidad corporativa aconsejan a los viajeros que incluyan tiempo extra en sus itinerarios, respeten las restricciones de conducción en vehículos de alquiler y verifiquen que sus seguros cubran retrasos por condiciones meteorológicas. El sector hotelero, ya preparándose para la presidencia chipriota del Consejo de la UE en 2026, ofreció entretenimiento gratuito en sus instalaciones para reducir las solicitudes de reembolso.
Los climatólogos advirtieron que ocho de los diez días de diciembre más lluviosos en Chipre han ocurrido desde 2015, y pidieron un plan de resiliencia en movilidad que eleve las principales arterias viales y proteja contra inundaciones las salas eléctricas de los aeropuertos.
Los equipos en tierra mantuvieron ambos aeropuertos operativos, pero los patrones de espera y el embarque mediante puentes cubiertos generaron retrasos de hasta dos horas en varios vuelos europeos.
Los equipos de defensa civil drenaron el agua en la autopista Limassol–Pafos, mientras la policía instaba a los conductores a evitar las rutas montañosas tras múltiples deslizamientos de tierra. Los operadores de cruceros trasladaron las excursiones a tierra firme, y el Viceministerio de Turismo envió alertas por SMS —una medida invernal sin precedentes— a unos 180,000 visitantes extranjeros registrados.
Los gestores de movilidad corporativa aconsejan a los viajeros que incluyan tiempo extra en sus itinerarios, respeten las restricciones de conducción en vehículos de alquiler y verifiquen que sus seguros cubran retrasos por condiciones meteorológicas. El sector hotelero, ya preparándose para la presidencia chipriota del Consejo de la UE en 2026, ofreció entretenimiento gratuito en sus instalaciones para reducir las solicitudes de reembolso.
Los climatólogos advirtieron que ocho de los diez días de diciembre más lluviosos en Chipre han ocurrido desde 2015, y pidieron un plan de resiliencia en movilidad que eleve las principales arterias viales y proteja contra inundaciones las salas eléctricas de los aeropuertos.
Fuente: VisaHQ Global Mobility News