
La policía de Tasmania ha reabierto una búsqueda terrestre a gran escala para encontrar a la turista belga Celine Cremer, después de que un voluntario localizara su teléfono móvil cerca de Philosopher Falls, cerca del lugar donde fue vista por última vez en junio de 2023. Ahora, oficiales se unirán a investigadores privados y voluntarios locales para rastrear un terreno selvático escarpado que, según el inspector Andrew Hanson, ya había sido “extensamente explorado”.
La desaparición de Cremer captó la atención internacional y generó dudas sobre la seguridad en zonas remotas para visitantes extranjeros. A pesar de dos años sin pistas concretas, su familia en Lieja financió una nueva búsqueda este fin de semana, utilizando tecnología avanzada de drones y unidades caninas especializadas en rastreo de olores de cuerpos en descomposición. El hallazgo del teléfono Samsung —intacto pero dañado por el clima— ha proporcionado a las autoridades nuevos datos GPS para acotar la zona de búsqueda.
Australia recibe anualmente a más de 20,000 turistas belgas, muchos de los cuales realizan caminatas en parques nacionales remotos. Funcionarios consulares belgas en Sídney informan que están actualizando las recomendaciones de seguridad para viajeros, enfatizando el uso de balizas satelitales y aplicaciones para registrar rutas en caminatas en solitario.
Aunque el caso no involucra problemas de visado, pone en evidencia las responsabilidades de cuidado que tienen los empleadores belgas y los organizadores de estudios en el extranjero hacia empleados y estudiantes que viajan de forma independiente por Australasia. Empresas de gestión de riesgos recomiendan capacitaciones obligatorias en primeros auxilios para zonas salvajes y protocolos de compartición de ubicación en tiempo real para viajeros corporativos que se aventuran fuera de las áreas metropolitanas.
La policía evaluará los resultados de la búsqueda durante la próxima semana antes de decidir si continúa. La familia de Cremer ha agradecido a donantes y voluntarios, reiterando su esperanza de encontrar respuestas.
La desaparición de Cremer captó la atención internacional y generó dudas sobre la seguridad en zonas remotas para visitantes extranjeros. A pesar de dos años sin pistas concretas, su familia en Lieja financió una nueva búsqueda este fin de semana, utilizando tecnología avanzada de drones y unidades caninas especializadas en rastreo de olores de cuerpos en descomposición. El hallazgo del teléfono Samsung —intacto pero dañado por el clima— ha proporcionado a las autoridades nuevos datos GPS para acotar la zona de búsqueda.
Australia recibe anualmente a más de 20,000 turistas belgas, muchos de los cuales realizan caminatas en parques nacionales remotos. Funcionarios consulares belgas en Sídney informan que están actualizando las recomendaciones de seguridad para viajeros, enfatizando el uso de balizas satelitales y aplicaciones para registrar rutas en caminatas en solitario.
Aunque el caso no involucra problemas de visado, pone en evidencia las responsabilidades de cuidado que tienen los empleadores belgas y los organizadores de estudios en el extranjero hacia empleados y estudiantes que viajan de forma independiente por Australasia. Empresas de gestión de riesgos recomiendan capacitaciones obligatorias en primeros auxilios para zonas salvajes y protocolos de compartición de ubicación en tiempo real para viajeros corporativos que se aventuran fuera de las áreas metropolitanas.
La policía evaluará los resultados de la búsqueda durante la próxima semana antes de decidir si continúa. La familia de Cremer ha agradecido a donantes y voluntarios, reiterando su esperanza de encontrar respuestas.
Fuente: The Guardian