
Los viajeros que ingresan a China ya no tendrán que lidiar con las tarjetas de llegada en papel. La Administración Nacional de Inmigración (NIA) ha comenzado a implementar un sistema electrónico para las tarjetas de llegada: los pasajeros pueden enviar sus datos previamente a través del sitio web de la NIA, la aplicación “NIA 12367” o los mini-programas de WeChat/Alipay, y recibir un código QR para escanear en el control de pasaportes.
Grandes carteles han aparecido en los principales aeropuertos, y las aerolíneas están distribuyendo códigos QR en el check-in para fomentar la presentación anticipada. Las tarjetas en papel seguirán disponibles durante un periodo de transición de seis meses, pero las autoridades buscan que la presentación electrónica sea la opción predeterminada antes del aumento de viajeros por el Año Nuevo Lunar a finales de enero.
Para las multinacionales, este cambio representa un aumento tangible en la productividad: el Aeropuerto Capital de Pekín estima que llenar manualmente la tarjeta añade ocho minutos por pasajero; eliminar este paso podría ahorrar horas en los trámites grupales para delegados de ferias comerciales. Las agencias de gestión de viajes están incorporando el enlace del código QR en los itinerarios, y algunas empresas exigirán la presentación previa para todo su personal para evitar retrasos en la frontera.
Los comités de privacidad de datos mantienen una postura cautelosa. La NIA asegura que la información se almacena en servidores del continente y se elimina tras un periodo legal de retención, pero las empresas que manejan propiedad intelectual sensible podrían permitir que sus empleados usen la tarjeta en papel hasta completar sus revisiones internas. Las autoridades sugieren que la tarjeta electrónica se integrará eventualmente con las puertas “Smart Lane” de reconocimiento facial para una experiencia de llegada completamente sin papel.
Grandes carteles han aparecido en los principales aeropuertos, y las aerolíneas están distribuyendo códigos QR en el check-in para fomentar la presentación anticipada. Las tarjetas en papel seguirán disponibles durante un periodo de transición de seis meses, pero las autoridades buscan que la presentación electrónica sea la opción predeterminada antes del aumento de viajeros por el Año Nuevo Lunar a finales de enero.
Para las multinacionales, este cambio representa un aumento tangible en la productividad: el Aeropuerto Capital de Pekín estima que llenar manualmente la tarjeta añade ocho minutos por pasajero; eliminar este paso podría ahorrar horas en los trámites grupales para delegados de ferias comerciales. Las agencias de gestión de viajes están incorporando el enlace del código QR en los itinerarios, y algunas empresas exigirán la presentación previa para todo su personal para evitar retrasos en la frontera.
Los comités de privacidad de datos mantienen una postura cautelosa. La NIA asegura que la información se almacena en servidores del continente y se elimina tras un periodo legal de retención, pero las empresas que manejan propiedad intelectual sensible podrían permitir que sus empleados usen la tarjeta en papel hasta completar sus revisiones internas. Las autoridades sugieren que la tarjeta electrónica se integrará eventualmente con las puertas “Smart Lane” de reconocimiento facial para una experiencia de llegada completamente sin papel.
Fuente: VisaHQ Global Mobility News