
Las cifras preliminares de fin de año publicadas por la delegación bávara de la Bundespolizei muestran una fuerte caída en los cruces fronterizos no autorizados: solo se registraron 12.207 casos hasta el 31 de octubre de 2025, frente a 16.306 en 2024 y más de 30.000 en 2023. También disminuyó en un diez por ciento el número de sospechosos de contrabando arrestados, con un total de 633.
Las autoridades atribuyen esta disminución a los controles más estrictos en las fronteras sur y este de Alemania —incluyendo las inspecciones temporales que Berlín acaba de extender— así como a la cooperación intensificada con la policía checa y austriaca. Los datos sugieren que la reciente política de controles móviles aleatorios está disuadiendo los cruces a pie: las entradas ilegales a pie cayeron un 80 % interanual, mientras que la mayoría de los migrantes ahora llegan en coche, autobús o tren.
Para los responsables políticos, estas cifras servirán para justificar la continuidad de la vigilancia en las fronteras interiores y podrían fortalecer la posición de Alemania en las próximas negociaciones con Bruselas para una nueva prórroga de los controles más allá de marzo. Sin embargo, las ONG de derechos humanos advierten que una reducción en las detecciones no significa necesariamente una menor presión migratoria; algunas rutas podrían haberse desplazado nuevamente hacia el Mediterráneo Central.
Los equipos de movilidad global deben tener en cuenta que menos entradas irregulares suelen traducirse en menos inspecciones ferroviarias imprevistas y, por tanto, en viajes de negocios más fluidos dentro de Baviera. No obstante, el personal debe seguir llevando pasaportes al cruzar fronteras internas, ya que los controles de documentos siguen siendo más frecuentes que antes de 2023.
Las autoridades atribuyen esta disminución a los controles más estrictos en las fronteras sur y este de Alemania —incluyendo las inspecciones temporales que Berlín acaba de extender— así como a la cooperación intensificada con la policía checa y austriaca. Los datos sugieren que la reciente política de controles móviles aleatorios está disuadiendo los cruces a pie: las entradas ilegales a pie cayeron un 80 % interanual, mientras que la mayoría de los migrantes ahora llegan en coche, autobús o tren.
Para los responsables políticos, estas cifras servirán para justificar la continuidad de la vigilancia en las fronteras interiores y podrían fortalecer la posición de Alemania en las próximas negociaciones con Bruselas para una nueva prórroga de los controles más allá de marzo. Sin embargo, las ONG de derechos humanos advierten que una reducción en las detecciones no significa necesariamente una menor presión migratoria; algunas rutas podrían haberse desplazado nuevamente hacia el Mediterráneo Central.
Los equipos de movilidad global deben tener en cuenta que menos entradas irregulares suelen traducirse en menos inspecciones ferroviarias imprevistas y, por tanto, en viajes de negocios más fluidos dentro de Baviera. No obstante, el personal debe seguir llevando pasaportes al cruzar fronteras internas, ya que los controles de documentos siguen siendo más frecuentes que antes de 2023.
Fuente: Die Welt