
Desde el 1 de julio, los padres en Polonia pueden volver a presentar solicitudes en línea para la asignación anual ‘Dobry Start’ (Buen Comienzo), un pago único de 300 PLN (aproximadamente 3.500 UAH) destinado a ayudar con los gastos de la vuelta al colegio. El 3 de julio, el Ministerio de Familia y Política Social confirmó que el programa está completamente accesible para niños ucranianos que tengan números PESEL-UKR y asistan a escuelas polacas, sin importar los ingresos del hogar. El beneficio se paga a través de la plataforma electrónica o la aplicación móvil de ZUS y se puede solicitar hasta el 30 de noviembre. Según ZUS, las solicitudes presentadas en julio o agosto recibirán el dinero a más tardar el 30 de septiembre. Para los equipos de movilidad global que apoyan a empleados ucranianos desplazados en Polonia, esta asignación representa una ayuda concreta para los costos escolares y puede incluirse en las orientaciones de reubicación. Además, refleja el cambio más amplio de Varsovia, que pasa de la ayuda de emergencia a la integración en el sistema social, mientras se va eliminando el alojamiento gratuito en centros colectivos para la mayoría de los refugiados. Los asesores legales recuerdan que cada niño debe estar matriculado en una institución educativa polaca; los jardines de infancia y las clases preparatorias ‘zerówka’ no son elegibles. Los tutores deben proporcionar los identificadores PESEL, detalles de la escuela y la información de la cuenta bancaria polaca al presentar la solicitud en línea. Desde su lanzamiento en 2018, Dobry Start ha distribuido más de 6.000 millones de PLN. Con aproximadamente 180.000 alumnos ucranianos actualmente en escuelas polacas, se espera que la edición de 2026 canalice más de 50 millones de PLN directamente a familias refugiadas, ayudándolas a mantener su autonomía y aliviando la presión sobre los presupuestos de reubicación de los empleadores.