
Varios departamentos franceses pasaron a “vigilancia roja – ola de calor” el 10 de julio de 2026, lo que llevó a los prefectos de Centre-Val-de-Loire, Maine-et-Loire y Morbihan a emitir órdenes de emergencia que afectan directamente a los usuarios de las vías y a los eventos al aire libre. El prefecto de Loiret ha prohibido la circulación de vehículos que transportan materiales peligrosos entre las 12:00 y las 20:00 desde el 11 de julio hasta el fin de la alerta roja, y ha ordenado la apertura de áreas de descanso adicionales en las autopistas con distribución gratuita de agua. En Maine-et-Loire, las autoridades han prohibido el consumo de alcohol en la vía pública y el uso de fuegos artificiales a menos de 200 metros de zonas boscosas debido al alto riesgo de incendios, mientras que en Morbihan se han impuesto restricciones similares a la pirotecnia y a las grandes concentraciones al aire libre. Aunque las medidas son principalmente de salud pública, tienen implicaciones en la movilidad: los horarios de los vehículos pesados deben ser modificados, los eventos empresariales podrían tener que trasladarse a espacios cerrados y los viajeros podrían enfrentarse a cierres puntuales de carreteras departamentales donde se prevé que el asfalto se ablande. Los empleadores con personal de campo o mudanzas programadas en las regiones afectadas deben activar protocolos contra el estrés térmico, evitar conducir furgonetas cargadas al mediodía y confirmar si las empresas de mudanzas pueden operar legalmente bajo las prohibiciones temporales.