
Chipre y Estados Unidos han anunciado una nueva etapa en su alianza dinámica tras la reunión del viceministro de Migración y Protección Internacional, Dr. Nikolas Ioannidis, con el subsecretario del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS), Rob Law, en Nicosia el 14 de julio. Según un comunicado emitido el 15 de julio, ambas partes acordaron fortalecer la cooperación técnica en vigilancia fronteriza, intercambio de información e investigaciones conjuntas contra redes de tráfico de migrantes en el Mediterráneo Oriental.
Chipre informó a la delegación estadounidense sobre su ‘Centro de Coordinación de la Línea Verde’, un centro multisectorial creado esta primavera para detectar cruces irregulares en la zona de amortiguamiento controlada por la ONU. Por su parte, funcionarios del DHS ofrecieron acceso a cursos de formación impartidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. y a herramientas especializadas de análisis de datos que permiten cotejar registros biométricos y de historial de viajes en segundos.
Además, ambos países establecerán un canal seguro de videoconferencias para que los agentes en primera línea en Nicosia, Washington y oficinas regionales puedan consultarse en tiempo real cuando se intercepten viajeros de alto riesgo. Ioannidis destacó que Chipre ya soporta una carga desproporcionada de llegadas migratorias en el Mediterráneo en relación con su población, lo que hace imprescindible profundizar las alianzas.
La parte estadounidense elogió el reciente programa de retorno voluntario para familias sirias como un “modelo de gestión migratoria humana pero firme” y confirmó que las negociaciones técnicas para la inclusión de Chipre en el Programa de Exención de Visa de EE. UU. continuarán en Washington este verano. Un grupo de trabajo conjunto elaborará un plan de acción a tres años que incluirá: 1) listas compartidas de vigilancia para sospechosos de tráfico, 2) ampliación del control previo a la salida de pasajeros con destino a Chipre, y 3) medidas de ciberseguridad para los nuevos portales electrónicos de visados y permisos de residencia de la isla.
Para las empresas multinacionales, este anuncio implica una agilización en la revisión de viajeros de negocios, menos demoras en los puntos de entrada chipriotas y, eventualmente, la eliminación de la necesidad de visados categoría B para ejecutivos chipriotas en EE. UU. También consolida a Chipre como un centro regional de seguridad, un factor que podría influir en las estrategias de ubicación corporativa en el Mediterráneo Oriental.
Chipre informó a la delegación estadounidense sobre su ‘Centro de Coordinación de la Línea Verde’, un centro multisectorial creado esta primavera para detectar cruces irregulares en la zona de amortiguamiento controlada por la ONU. Por su parte, funcionarios del DHS ofrecieron acceso a cursos de formación impartidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. y a herramientas especializadas de análisis de datos que permiten cotejar registros biométricos y de historial de viajes en segundos.
Además, ambos países establecerán un canal seguro de videoconferencias para que los agentes en primera línea en Nicosia, Washington y oficinas regionales puedan consultarse en tiempo real cuando se intercepten viajeros de alto riesgo. Ioannidis destacó que Chipre ya soporta una carga desproporcionada de llegadas migratorias en el Mediterráneo en relación con su población, lo que hace imprescindible profundizar las alianzas.
La parte estadounidense elogió el reciente programa de retorno voluntario para familias sirias como un “modelo de gestión migratoria humana pero firme” y confirmó que las negociaciones técnicas para la inclusión de Chipre en el Programa de Exención de Visa de EE. UU. continuarán en Washington este verano. Un grupo de trabajo conjunto elaborará un plan de acción a tres años que incluirá: 1) listas compartidas de vigilancia para sospechosos de tráfico, 2) ampliación del control previo a la salida de pasajeros con destino a Chipre, y 3) medidas de ciberseguridad para los nuevos portales electrónicos de visados y permisos de residencia de la isla.
Para las empresas multinacionales, este anuncio implica una agilización en la revisión de viajeros de negocios, menos demoras en los puntos de entrada chipriotas y, eventualmente, la eliminación de la necesidad de visados categoría B para ejecutivos chipriotas en EE. UU. También consolida a Chipre como un centro regional de seguridad, un factor que podría influir en las estrategias de ubicación corporativa en el Mediterráneo Oriental.
Fuente: Cyprus Business News (CBN)