
El Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad y de Desarrollo del Reino Unido (FCDO) emitió una actualización sobre sus recomendaciones para Brasil el 18 de julio de 2026. Aunque el nivel general de riesgo en la mayor parte del país se mantiene, la nueva guía destaca tres áreas de preocupación que los viajeros de negocios y turismo deben tener en cuenta.
En primer lugar, se amplía la lista de zonas fluviales en la Amazonía occidental donde el FCDO desaconseja todo viaje que no sea esencial. Se reporta una mayor actividad de bandas criminales dedicadas a la minería ilegal, la tala y el narcotráfico en tramos remotos de los ríos Amazonas, Japurá, Río Negro e Itaquaí. Las empresas que envíen personal a sitios de investigación fluvial, concesiones mineras o proyectos comunitarios deberán revisar sus planes de gestión de viajes, asegurarse de contar con socios locales de seguridad confiables y, cuando sea posible, trasladar reuniones a centros urbanos como Manaos, Santarém o Belém.
En segundo lugar, la actualización incluye consejos detallados sobre estafas comunes en Río de Janeiro, São Paulo y las ciudades turísticas del noreste. Entre ellas, aplicaciones de taxi fraudulentas que imitan plataformas legítimas y el uso de dispositivos para clonar tarjetas de crédito en quioscos de playa. El FCDO recomienda utilizar únicamente los mostradores oficiales de taxis en aeropuertos, exigir taxis con taxímetro en la ciudad y pagar preferentemente con métodos contactless o billeteras móviles. Los empleadores deben informar a sus viajeros sobre prácticas seguras de pago y considerar la incorporación de cuentas corporativas en servicios de transporte que verifiquen a los conductores.
En tercer lugar, la sección de ‘Seguridad’ alerta sobre un aumento de secuestros exprés en la zona de renovación portuaria de Porto Maravilha en Río y cerca del aeropuerto de Congonhas en São Paulo. Se aconseja viajar preferentemente de día, evitar mostrar joyas o dispositivos electrónicos de alto valor y hospedarse en hoteles que ofrezcan transporte puerta a puerta tras el anochecer. Los responsables de movilidad deben actualizar sus evaluaciones de riesgo y recordar a los asignados que la respuesta policial local puede ser lenta en áreas con congestión vehicular.
Aunque la página de requisitos de entrada del FCDO permanece sin cambios —los ciudadanos británicos pueden ingresar a Brasil sin visa por hasta 90 días—, las aseguradoras de viaje podrían no cubrir actividades que ignoren la recomendación de evitar viajes no esenciales. Por ello, los equipos de recursos humanos deben revisar cuidadosamente los itinerarios que incluyan expediciones fluviales o proyectos en el estado de Amazonas.
En términos prácticos, esta actualización refuerza las buenas prácticas ya conocidas: registrarse en la embajada, mantener copias de documentos de identidad separadas de los originales y monitorear medios locales para detectar protestas que puedan derivar en bloqueos viales o retrasos en aeropuertos.
El momento de esta actualización es clave: julio y agosto son meses pico para europeos que buscan escapar del invierno en las playas brasileñas y para viajeros corporativos que asisten a eventos paralelos previos a la Cumbre de Líderes del G20 en noviembre. Actuar ahora permite a las empresas ajustar sus protocolos de cuidado, preparar a su personal y evitar costosos cambios de última hora en los itinerarios.
En primer lugar, se amplía la lista de zonas fluviales en la Amazonía occidental donde el FCDO desaconseja todo viaje que no sea esencial. Se reporta una mayor actividad de bandas criminales dedicadas a la minería ilegal, la tala y el narcotráfico en tramos remotos de los ríos Amazonas, Japurá, Río Negro e Itaquaí. Las empresas que envíen personal a sitios de investigación fluvial, concesiones mineras o proyectos comunitarios deberán revisar sus planes de gestión de viajes, asegurarse de contar con socios locales de seguridad confiables y, cuando sea posible, trasladar reuniones a centros urbanos como Manaos, Santarém o Belém.
En segundo lugar, la actualización incluye consejos detallados sobre estafas comunes en Río de Janeiro, São Paulo y las ciudades turísticas del noreste. Entre ellas, aplicaciones de taxi fraudulentas que imitan plataformas legítimas y el uso de dispositivos para clonar tarjetas de crédito en quioscos de playa. El FCDO recomienda utilizar únicamente los mostradores oficiales de taxis en aeropuertos, exigir taxis con taxímetro en la ciudad y pagar preferentemente con métodos contactless o billeteras móviles. Los empleadores deben informar a sus viajeros sobre prácticas seguras de pago y considerar la incorporación de cuentas corporativas en servicios de transporte que verifiquen a los conductores.
En tercer lugar, la sección de ‘Seguridad’ alerta sobre un aumento de secuestros exprés en la zona de renovación portuaria de Porto Maravilha en Río y cerca del aeropuerto de Congonhas en São Paulo. Se aconseja viajar preferentemente de día, evitar mostrar joyas o dispositivos electrónicos de alto valor y hospedarse en hoteles que ofrezcan transporte puerta a puerta tras el anochecer. Los responsables de movilidad deben actualizar sus evaluaciones de riesgo y recordar a los asignados que la respuesta policial local puede ser lenta en áreas con congestión vehicular.
Aunque la página de requisitos de entrada del FCDO permanece sin cambios —los ciudadanos británicos pueden ingresar a Brasil sin visa por hasta 90 días—, las aseguradoras de viaje podrían no cubrir actividades que ignoren la recomendación de evitar viajes no esenciales. Por ello, los equipos de recursos humanos deben revisar cuidadosamente los itinerarios que incluyan expediciones fluviales o proyectos en el estado de Amazonas.
En términos prácticos, esta actualización refuerza las buenas prácticas ya conocidas: registrarse en la embajada, mantener copias de documentos de identidad separadas de los originales y monitorear medios locales para detectar protestas que puedan derivar en bloqueos viales o retrasos en aeropuertos.
El momento de esta actualización es clave: julio y agosto son meses pico para europeos que buscan escapar del invierno en las playas brasileñas y para viajeros corporativos que asisten a eventos paralelos previos a la Cumbre de Líderes del G20 en noviembre. Actuar ahora permite a las empresas ajustar sus protocolos de cuidado, preparar a su personal y evitar costosos cambios de última hora en los itinerarios.