
A partir del 1 de julio, Japón aumentó la tarifa estándar para visas de entrada única de 3,000 yenes a 15,000 yenes y la de entrada múltiple a 30,000 yenes, siendo este el primer incremento general en más de dos décadas. Sin embargo, como destacó el resumen de viajes de India Today del 18 de julio, los titulares de pasaportes indios mantienen una tarifa recíproca especial de solo ¥1,000 (aproximadamente ₹500). Las autoridades japonesas indican que este aumento refleja mejor los costos de procesamiento y alinea los ingresos consulares con el valor de las visas en mercados secundarios. Los países que conservan tarifas especiales —entre ellos India, Indonesia y Vietnam— fueron considerados estratégicamente importantes para el talento y el turismo de Japón. Para las empresas indias, esta exención mantiene la competitividad de Japón para equipos de ingeniería a corto plazo y rotaciones gerenciales vinculadas a la reestructuración de cadenas de suministro bajo la estrategia ‘China-plus-one’. Sin embargo, los gestores de viajes deben prever tiempos de cita más largos: VFS Global, ahora el facilitador exclusivo para el oeste de India, reporta un tiempo promedio de respuesta de cinco días hábiles frente a los tres anteriores. Expertos legales advierten que los solicitantes indios que posean pasaportes de terceros países deberán pagar la tarifa más alta según el calendario de ese pasaporte. Por ello, los equipos de recursos humanos multinacionales deben verificar la nacionalidad utilizada para viajar y evitar disputas en reembolsos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón ha insinuado que la emisión digital de e-visas —actualmente limitada a viajeros seleccionados de China y EE. UU.— podría extenderse a India para finales de 2027, lo que podría aliviar los puntos de fricción restantes.
Fuente: India Today