
El Departamento de Empresa, Turismo y Empleo ha publicado el primer Plan Sectorial de Adaptación al Turismo de Irlanda, que establece cómo la industria enfrentará los riesgos climáticos entre 2025 y 2030. Aunque es principalmente un documento ambiental, el plan tiene importantes implicaciones para los gestores de movilidad global que dependen de una infraestructura de viajes predecible.
La estrategia se centra en tres prioridades: mejorar la comprensión del sector sobre el impacto del clima en los flujos de visitantes; fomentar la conciencia compartida entre las comunidades que dependen del turismo; e invertir en la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos. Las recientes tormentas que cerraron aeropuertos regionales e inundaron vías ferroviarias son un claro llamado a la acción.
Entre las medidas previstas destacan un ‘Panel de Resiliencia Meteorológica para el Turismo’ en tiempo real para alertar a operadores y viajeros sobre posibles interrupciones, incentivos para que los hoteles instalen sistemas de energía renovable de respaldo, y una revisión de los protocolos de evacuación y refugio en destinos costeros populares. El plan compromete a Fáilte Ireland a colaborar con aerolíneas y aeropuertos para establecer horarios de contingencia cuando se emitan alertas meteorológicas naranjas o rojas, un avance bien recibido por los compradores de viajes corporativos que han enfrentado cancelaciones de última hora.
Esta hoja de ruta de adaptación se alinea con los objetivos de transporte Fit-for-55 de la UE y podría facilitar subvenciones verdes para modernizar aeropuertos como Shannon y Cork, mejorando su resistencia a inundaciones. Los especialistas en movilidad deben estar atentos a las convocatorias de ayudas que podrían cubrir los costos de servicios de transporte corporativo y puntos de carga para vehículos eléctricos en sedes frecuentadas por viajeros de negocios.
La implementación comienza de inmediato, con un grupo directivo interinstitucional que reportará anualmente los avances. Se recomienda a las empresas que organizan conferencias internacionales en Irlanda que incorporen estas nuevas directrices de resiliencia en sus marcos de evaluación de riesgos.
La estrategia se centra en tres prioridades: mejorar la comprensión del sector sobre el impacto del clima en los flujos de visitantes; fomentar la conciencia compartida entre las comunidades que dependen del turismo; e invertir en la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos. Las recientes tormentas que cerraron aeropuertos regionales e inundaron vías ferroviarias son un claro llamado a la acción.
Entre las medidas previstas destacan un ‘Panel de Resiliencia Meteorológica para el Turismo’ en tiempo real para alertar a operadores y viajeros sobre posibles interrupciones, incentivos para que los hoteles instalen sistemas de energía renovable de respaldo, y una revisión de los protocolos de evacuación y refugio en destinos costeros populares. El plan compromete a Fáilte Ireland a colaborar con aerolíneas y aeropuertos para establecer horarios de contingencia cuando se emitan alertas meteorológicas naranjas o rojas, un avance bien recibido por los compradores de viajes corporativos que han enfrentado cancelaciones de última hora.
Esta hoja de ruta de adaptación se alinea con los objetivos de transporte Fit-for-55 de la UE y podría facilitar subvenciones verdes para modernizar aeropuertos como Shannon y Cork, mejorando su resistencia a inundaciones. Los especialistas en movilidad deben estar atentos a las convocatorias de ayudas que podrían cubrir los costos de servicios de transporte corporativo y puntos de carga para vehículos eléctricos en sedes frecuentadas por viajeros de negocios.
La implementación comienza de inmediato, con un grupo directivo interinstitucional que reportará anualmente los avances. Se recomienda a las empresas que organizan conferencias internacionales en Irlanda que incorporen estas nuevas directrices de resiliencia en sus marcos de evaluación de riesgos.