
Alphabet y Apple han emitido avisos internos instando a sus empleados con visas de trabajo y estudio en EE. UU., muchos de ellos ciudadanos chinos, a no salir del país durante el período de Navidad y Año Nuevo. Las citas para el estampado de visas en algunos consulados estadounidenses se extienden ahora hasta 12 meses, con los primeros turnos disponibles en Guangzhou, según se informa, en noviembre de 2026.
Este bloqueo se produce tras la decisión de Washington de intensificar la revisión en redes sociales para solicitantes de visas H-1B, H-4, F, J y M. La firma de abogados de inmigración Berry Appleman & Leiden confirma que incluso las renovaciones mediante “drop-box” están sufriendo retrasos, lo que obliga a los viajeros a considerar opciones costosas en terceros países como Singapur o Frankfurt.
Para los empleadores, el riesgo es alto: si los ingenieros que viajan para reunirse con sus familias durante el Año Nuevo Lunar no pueden obtener un nuevo sello de visa, podrían quedar varados en el extranjero y perder su estatus laboral. Ambas gigantes tecnológicas han elaborado planes de contingencia, incluyendo arreglos de trabajo remoto y transferencias de emergencia L-1 a Canadá, pero las empresas más pequeñas podrían enfrentar retrasos en sus proyectos.
Los equipos de movilidad están revisando los planes de viaje, recomendando renovaciones con al menos seis meses de anticipación y preparando asignaciones alternativas en jurisdicciones de menor riesgo. Este episodio pone de manifiesto cómo las tensiones geopolíticas siguen complicando el flujo global de talento, incluso cuando China ha reabierto sus fronteras a visitantes extranjeros.
Este bloqueo se produce tras la decisión de Washington de intensificar la revisión en redes sociales para solicitantes de visas H-1B, H-4, F, J y M. La firma de abogados de inmigración Berry Appleman & Leiden confirma que incluso las renovaciones mediante “drop-box” están sufriendo retrasos, lo que obliga a los viajeros a considerar opciones costosas en terceros países como Singapur o Frankfurt.
Para los empleadores, el riesgo es alto: si los ingenieros que viajan para reunirse con sus familias durante el Año Nuevo Lunar no pueden obtener un nuevo sello de visa, podrían quedar varados en el extranjero y perder su estatus laboral. Ambas gigantes tecnológicas han elaborado planes de contingencia, incluyendo arreglos de trabajo remoto y transferencias de emergencia L-1 a Canadá, pero las empresas más pequeñas podrían enfrentar retrasos en sus proyectos.
Los equipos de movilidad están revisando los planes de viaje, recomendando renovaciones con al menos seis meses de anticipación y preparando asignaciones alternativas en jurisdicciones de menor riesgo. Este episodio pone de manifiesto cómo las tensiones geopolíticas siguen complicando el flujo global de talento, incluso cuando China ha reabierto sus fronteras a visitantes extranjeros.
Fuente: VisaHQ Global Mobility News