
A partir del 1 de enero de 2026, Australia implementará una nueva regulación nacional que obliga a los grandes minoristas que venden productos esenciales—específicamente alimentos y combustible—a aceptar pagos en efectivo para transacciones presenciales de hasta 500 dólares australianos entre las 7 a.m. y las 9 p.m. Esta medida surge tras quejas de visitantes regionales y viajeros mayores que quedaron varados cuando estaciones de servicio que solo aceptaban tarjeta rechazaron billetes.
Para los coordinadores de movilidad internacional, este cambio elimina un problema frecuente en viajes por carretera entre destinos laborales. Los asignados internacionales que conduzcan autos de alquiler en zonas remotas de Australia Occidental o el Territorio del Norte, donde las interrupciones en EFTPOS aún son comunes, contarán ahora con respaldo legal para exigir el pago en efectivo.
Las asociaciones del sector minorista se opusieron a la medida, argumentando que incrementa riesgos de seguridad y costos de manejo de efectivo. El Tesoro federal estima que el cumplimiento costará 160 millones de dólares australianos anuales, pero sostiene que el beneficio—acceso ininterrumpido a productos esenciales durante fallas en la red—supera el costo. La ley incluye una revisión a los 12 meses.
Los viajeros deben tener en cuenta que la norma no aplica a alojamientos, restaurantes ni tiendas duty-free, y que el límite de 500 dólares australianos es por transacción, no por día. Las empresas que incumplan pueden ser multadas con hasta 55,000 dólares australianos por infracciones reiteradas.
Consejo práctico: los gestores de movilidad que preparen paquetes informativos para la llegada podrían incluir nuevamente recomendaciones sobre llevar cantidades moderadas de efectivo para viajes regionales, recordando además a su personal conservar los recibos para facilitar la gestión de gastos.
Para los coordinadores de movilidad internacional, este cambio elimina un problema frecuente en viajes por carretera entre destinos laborales. Los asignados internacionales que conduzcan autos de alquiler en zonas remotas de Australia Occidental o el Territorio del Norte, donde las interrupciones en EFTPOS aún son comunes, contarán ahora con respaldo legal para exigir el pago en efectivo.
Las asociaciones del sector minorista se opusieron a la medida, argumentando que incrementa riesgos de seguridad y costos de manejo de efectivo. El Tesoro federal estima que el cumplimiento costará 160 millones de dólares australianos anuales, pero sostiene que el beneficio—acceso ininterrumpido a productos esenciales durante fallas en la red—supera el costo. La ley incluye una revisión a los 12 meses.
Los viajeros deben tener en cuenta que la norma no aplica a alojamientos, restaurantes ni tiendas duty-free, y que el límite de 500 dólares australianos es por transacción, no por día. Las empresas que incumplan pueden ser multadas con hasta 55,000 dólares australianos por infracciones reiteradas.
Consejo práctico: los gestores de movilidad que preparen paquetes informativos para la llegada podrían incluir nuevamente recomendaciones sobre llevar cantidades moderadas de efectivo para viajes regionales, recordando además a su personal conservar los recibos para facilitar la gestión de gastos.
Fuente: News.com.au