
El gobierno interino de Bangladesh ha ordenado la suspensión inmediata del procesamiento de visas en varias de sus misiones diplomáticas en India, incluyendo la alta comisión en Nueva Delhi y consulados clave, debido a lo que las autoridades describen como “preocupaciones de seguridad elevadas”. El anuncio, realizado en una rueda de prensa en Dhaka por el alto funcionario del servicio exterior M. Touhid Hossain, no establece un plazo para la reanudación, pero enfatiza que la seguridad del personal debe ser la prioridad.
Esta suspensión llega en un momento delicado para las relaciones bilaterales. En el último mes, la violencia esporádica contra comunidades minoritarias dentro de Bangladesh ha provocado protestas y un nuevo intercambio de acusaciones entre políticos de ambos lados de la frontera. Nueva Delhi había solicitado en privado a Dhaka garantías para la seguridad de hindúes y budistas tras varios actos de vandalismo en templos. Diplomáticos señalan que el cierre del servicio de visas es también una medida preventiva ante posibles manifestaciones frente a las instalaciones bangladesíes en India.
Para las empresas indias que operan proyectos textiles, farmacéuticos y energéticos en la región del Padma, la suspensión representa más que un gesto simbólico. La renovación de permisos de trabajo y visas de negocios a corto plazo —que normalmente se emiten en cinco días hábiles— ha sido detenida, retrasando inspecciones de plantas, viajes comerciales y la rotación de personal expatriado. Agencias de reclutamiento en Kolkata y Guwahati reportan que trabajadores bangladesíes programados para incorporarse a sitios de construcción en India esta semana también han quedado varados.
Las empresas de gestión de viajes aconsejan a las corporaciones verificar si sus empleados ya cuentan con visas de entrada múltiple. De no ser así, los viajes deberán gestionarse a través del portal de e-visa de Bangladesh o mediante misiones en terceros países, lo que implica costos adicionales y al menos 10 días más de procesamiento. Mientras tanto, el comercio fronterizo en Petrapole-Benapole y Akhaura continúa sin afectaciones, aunque los conductores deben portar permisos de salida al estilo pakistaní en lugar de visas.
Analistas de políticas señalan que este episodio evidencia la rapidez con la que los puntos conflictivos políticos pueden afectar la movilidad regional. Instan a ambos gobiernos a activar el Acuerdo Bilateral de Facilitación de Viajes de 2016, que estableció una línea directa de emergencia para mantener el flujo de viajes de negocios y médicos durante crisis.
Esta suspensión llega en un momento delicado para las relaciones bilaterales. En el último mes, la violencia esporádica contra comunidades minoritarias dentro de Bangladesh ha provocado protestas y un nuevo intercambio de acusaciones entre políticos de ambos lados de la frontera. Nueva Delhi había solicitado en privado a Dhaka garantías para la seguridad de hindúes y budistas tras varios actos de vandalismo en templos. Diplomáticos señalan que el cierre del servicio de visas es también una medida preventiva ante posibles manifestaciones frente a las instalaciones bangladesíes en India.
Para las empresas indias que operan proyectos textiles, farmacéuticos y energéticos en la región del Padma, la suspensión representa más que un gesto simbólico. La renovación de permisos de trabajo y visas de negocios a corto plazo —que normalmente se emiten en cinco días hábiles— ha sido detenida, retrasando inspecciones de plantas, viajes comerciales y la rotación de personal expatriado. Agencias de reclutamiento en Kolkata y Guwahati reportan que trabajadores bangladesíes programados para incorporarse a sitios de construcción en India esta semana también han quedado varados.
Las empresas de gestión de viajes aconsejan a las corporaciones verificar si sus empleados ya cuentan con visas de entrada múltiple. De no ser así, los viajes deberán gestionarse a través del portal de e-visa de Bangladesh o mediante misiones en terceros países, lo que implica costos adicionales y al menos 10 días más de procesamiento. Mientras tanto, el comercio fronterizo en Petrapole-Benapole y Akhaura continúa sin afectaciones, aunque los conductores deben portar permisos de salida al estilo pakistaní en lugar de visas.
Analistas de políticas señalan que este episodio evidencia la rapidez con la que los puntos conflictivos políticos pueden afectar la movilidad regional. Instan a ambos gobiernos a activar el Acuerdo Bilateral de Facilitación de Viajes de 2016, que estableció una línea directa de emergencia para mantener el flujo de viajes de negocios y médicos durante crisis.
Fuente: The Times of India