
El Departamento de Estado de EE. UU. ha reforzado su alerta de Nivel 4 (“No viajar”) para Irán, instando a todos los ciudadanos estadounidenses a abandonar el país de inmediato en medio de algunas de las protestas callejeras más sangrientas desde la revolución de 1979. Aunque la advertencia se emitió por primera vez a finales de 2025, los funcionarios consulares volvieron a publicar el aviso en redes sociales el 13 de enero, citando nuevos informes de más de 600 muertes y detenciones arbitrarias generalizadas.
Esta advertencia es relevante para las empresas multinacionales con personal estadounidense en asignaciones a corto plazo en los sectores energético, ONG y académico de Irán. Los proveedores de seguros de evacuación reportan un aumento en las consultas para vuelos chárter de extracción vía Doha e Istanbul. Las compañías están activando umbrales de “alarma” en sus planes de gestión de crisis, incluyendo registros obligatorios y planes de trabajo remoto para nacionales con doble ciudadanía que no pueden salir fácilmente.
Las firmas de servicios financieros también alertan sobre riesgos de cumplimiento: los prolongados cortes en las telecomunicaciones dificultan la realización de controles obligatorios de sanciones y verificaciones KYC sobre contrapartes. Cualquier empleado que permanezca en Irán sin una licencia específica de OFAC puede enfrentar sanciones si se le detecta realizando actividades comerciales rutinarias.
Consejos prácticos: inscribir a todos los ciudadanos estadounidenses que viajen en el Programa de Registro para Viajeros Inteligentes (STEP); auditar los procesos de aprobación de viajes para evitar reservas inadvertidas; y, para nacionales con doble ciudadanía iraní en nómina estadounidense, obtener asesoría legal especializada antes de autorizar o permitir viajes. La advertencia subraya que la capacidad del gobierno para asistir a sus ciudadanos es “extremadamente limitada”.
Esta advertencia es relevante para las empresas multinacionales con personal estadounidense en asignaciones a corto plazo en los sectores energético, ONG y académico de Irán. Los proveedores de seguros de evacuación reportan un aumento en las consultas para vuelos chárter de extracción vía Doha e Istanbul. Las compañías están activando umbrales de “alarma” en sus planes de gestión de crisis, incluyendo registros obligatorios y planes de trabajo remoto para nacionales con doble ciudadanía que no pueden salir fácilmente.
Las firmas de servicios financieros también alertan sobre riesgos de cumplimiento: los prolongados cortes en las telecomunicaciones dificultan la realización de controles obligatorios de sanciones y verificaciones KYC sobre contrapartes. Cualquier empleado que permanezca en Irán sin una licencia específica de OFAC puede enfrentar sanciones si se le detecta realizando actividades comerciales rutinarias.
Consejos prácticos: inscribir a todos los ciudadanos estadounidenses que viajen en el Programa de Registro para Viajeros Inteligentes (STEP); auditar los procesos de aprobación de viajes para evitar reservas inadvertidas; y, para nacionales con doble ciudadanía iraní en nómina estadounidense, obtener asesoría legal especializada antes de autorizar o permitir viajes. La advertencia subraya que la capacidad del gobierno para asistir a sus ciudadanos es “extremadamente limitada”.