
El aeropuerto de Berlín-Brandeburgo (BER) permaneció cerrado hasta el 6 de febrero debido a la formación de hielo negro que dejó las pistas inoperables por segundo día consecutivo. Aunque esta situación afecta principalmente a Alemania, tiene consecuencias inmediatas para los programas de movilidad en Polonia. Ciudades del oeste polaco como Szczecin, Zielona Góra e incluso Wrocław dependen de BER como su principal puerta intercontinental; consultores estiman que uno de cada ocho viajeros de negocios polacos con destino a Asia o Norteamérica suele cruzar la frontera para tomar vuelos de larga distancia.
El cierre ha provocado la cancelación o desvío de al menos 170 vuelos, incluyendo vuelos en código compartido de Lufthansa, British Airways y LOT que normalmente conectan pasajeros hacia Varsovia para conexiones posteriores. Las empresas polacas con proyectos urgentes en China, EE. UU. y el Golfo enfrentan ahora retrasos de varios días o costosos desvíos vía Frankfurt o Varsovia.
Euronews señala que, aunque las normas europeas de derechos de los pasajeros obligan a las aerolíneas a proporcionar comidas y alojamiento, es poco probable que haya compensaciones, ya que el clima extremo se considera una “circunstancia extraordinaria”. Por ello, los equipos de movilidad deben centrarse en la reprogramación: Deutsche Bahn también ha reducido los trenes de larga distancia entre Berlín y Hannover, limitando las alternativas de conexión tren-avión.
Entre las recomendaciones prácticas están cambiar a los aeropuertos de Szczecin-Goleniow o Poznań-Ławica para vuelos de corta distancia, aprovechar la ampliación de vuelos transatlánticos en horario nocturno desde Varsovia-Chopin, o hacer conexiones vía Copenhague, que opera con normalidad. Además, los empleadores deben recordar a su personal que las tarifas por devolución de coches de alquiler pueden aumentar considerablemente al cruzar fronteras, por lo que conviene incluir este coste en las aprobaciones presupuestarias.
Con el servicio meteorológico alemán advirtiendo que la llovizna helada podría persistir hasta la próxima semana, los planificadores polacos deben esperar que los horarios se estabilicen de forma gradual. Incorporar flexibilidad en las reuniones o trasladarlas a formato virtual ahorrará tiempo y reducirá el estrés en una temporada invernal cada vez más marcada por la volatilidad climática.
El cierre ha provocado la cancelación o desvío de al menos 170 vuelos, incluyendo vuelos en código compartido de Lufthansa, British Airways y LOT que normalmente conectan pasajeros hacia Varsovia para conexiones posteriores. Las empresas polacas con proyectos urgentes en China, EE. UU. y el Golfo enfrentan ahora retrasos de varios días o costosos desvíos vía Frankfurt o Varsovia.
Euronews señala que, aunque las normas europeas de derechos de los pasajeros obligan a las aerolíneas a proporcionar comidas y alojamiento, es poco probable que haya compensaciones, ya que el clima extremo se considera una “circunstancia extraordinaria”. Por ello, los equipos de movilidad deben centrarse en la reprogramación: Deutsche Bahn también ha reducido los trenes de larga distancia entre Berlín y Hannover, limitando las alternativas de conexión tren-avión.
Entre las recomendaciones prácticas están cambiar a los aeropuertos de Szczecin-Goleniow o Poznań-Ławica para vuelos de corta distancia, aprovechar la ampliación de vuelos transatlánticos en horario nocturno desde Varsovia-Chopin, o hacer conexiones vía Copenhague, que opera con normalidad. Además, los empleadores deben recordar a su personal que las tarifas por devolución de coches de alquiler pueden aumentar considerablemente al cruzar fronteras, por lo que conviene incluir este coste en las aprobaciones presupuestarias.
Con el servicio meteorológico alemán advirtiendo que la llovizna helada podría persistir hasta la próxima semana, los planificadores polacos deben esperar que los horarios se estabilicen de forma gradual. Incorporar flexibilidad en las reuniones o trasladarlas a formato virtual ahorrará tiempo y reducirá el estrés en una temporada invernal cada vez más marcada por la volatilidad climática.
Fuente: Euronews