
La Oficina Federal de Asuntos Exteriores de Alemania actualizó su guía de viajes mundial el 14 de febrero, señalando a Italia—junto con Estados Unidos, Brasil y otros países—como un destino donde el aumento de manifestaciones políticas y la delincuencia oportunista exigen una “vigilancia reforzada.” El aviso menciona recientes amenazas de huelga, protestas contra los Juegos Olímpicos en Milán y una oleada de robos en los principales puntos de transporte público de Roma.
Aunque la recomendación no llega a aconsejar a los alemanes posponer sus viajes, sí insta a los viajeros a seguir los medios locales, evitar grandes concentraciones y proteger sus objetos de valor en metros y autobuses abarrotados. Los operadores turísticos y las empresas multinacionales con personal alemán en Italia deben ahora documentar las medidas de mitigación de riesgos para cumplir con la Ley de Deber de Cuidado alemana, que entró en vigor el año pasado.
Para el turismo entrante en Italia, este mensaje es un recordatorio de que los daños a la reputación pueden propagarse rápidamente en el mayor mercado emisor de Europa. Los hoteleros en Venecia y Florencia podrían enfrentar nuevas preguntas sobre la seguridad interna, mientras que los organizadores de eventos deben preparar planes de gestión de multitudes que contemplen tanto los puntos conflictivos de las protestas como los cuellos de botella en el transporte tras los Juegos Olímpicos.
Los responsables de seguridad corporativa también deben tener en cuenta el énfasis del aviso en un control más estricto de pasaportes, ya que varios países están endureciendo las inspecciones documentales. Los empleados que viajen con pasaportes dobles o temporales deberían llevar tanto los originales como copias digitales para agilizar la verificación en los controles fronterizos italianos y en el registro de hoteles.
Aunque la recomendación no llega a aconsejar a los alemanes posponer sus viajes, sí insta a los viajeros a seguir los medios locales, evitar grandes concentraciones y proteger sus objetos de valor en metros y autobuses abarrotados. Los operadores turísticos y las empresas multinacionales con personal alemán en Italia deben ahora documentar las medidas de mitigación de riesgos para cumplir con la Ley de Deber de Cuidado alemana, que entró en vigor el año pasado.
Para el turismo entrante en Italia, este mensaje es un recordatorio de que los daños a la reputación pueden propagarse rápidamente en el mayor mercado emisor de Europa. Los hoteleros en Venecia y Florencia podrían enfrentar nuevas preguntas sobre la seguridad interna, mientras que los organizadores de eventos deben preparar planes de gestión de multitudes que contemplen tanto los puntos conflictivos de las protestas como los cuellos de botella en el transporte tras los Juegos Olímpicos.
Los responsables de seguridad corporativa también deben tener en cuenta el énfasis del aviso en un control más estricto de pasaportes, ya que varios países están endureciendo las inspecciones documentales. Los empleados que viajen con pasaportes dobles o temporales deberían llevar tanto los originales como copias digitales para agilizar la verificación en los controles fronterizos italianos y en el registro de hoteles.
Fuente: Travel and Tour World