
Nuevas estadísticas de Frontex publicadas el 20 de febrero de 2026 revelan que las detecciones de entradas irregulares en las fronteras exteriores de la UE cayeron a unas 5.500 en enero, frente a las 13.500 del año anterior. La agencia atribuye esta caída a las violentas tormentas invernales que azotaron las rutas del Mediterráneo, así como a los controles terrestres más estrictos en Alemania y varios países vecinos. Aunque Alemania está geográficamente lejos de la frontera exterior, su papel como destino principal hace que estas cifras sean políticamente sensibles. El Ministerio del Interior celebró los datos como prueba de que las medidas combinadas —vigilancia externa, la reintroducción de controles fronterizos nacionales y la implementación gradual del Sistema de Entrada/Salida (EES)— están dando resultados. El EES, operativo desde el 12 de octubre de 2025, ya registra entradas y salidas biométricas en los aeropuertos de Frankfurt, Múnich y Berlín. Las instalaciones terrestres y portuarias están previstas para completarse antes del 10 de abril de 2026. Este sistema detectará automáticamente a quienes excedan su estancia, reemplazando el actual cálculo manual basado en sellos de pasaporte. Los gestores de viajes corporativos deben prever colas más largas para nacionales de terceros países en los aeropuertos alemanes durante este periodo de transición, especialmente cuando las interrupciones meteorológicas desvíen vuelos. Los expertos recomiendan aconsejar a los viajeros que dispongan al menos 45 minutos para el primer registro en el EES. Frontex advierte que una misma persona puede ser contabilizada varias veces si es interceptada repetidamente, y grupos humanitarios subrayan que las muertes en el Mediterráneo se triplicaron interanualmente a pesar de la reducción numérica en los cruces, recordando que la presión migratoria podría repuntar una vez que el mar se calme.
Fuente: Malaysia Sun / WAM wire