
El Oficial Parlamentario de Presupuesto (PBO) de Canadá ha lanzado la alarma: el país registrará un crecimiento poblacional nulo en 2026 tras la drástica reducción de los niveles de inmigración por parte del gobierno federal. En un informe publicado el 26 de febrero, el PBO vincula esta previsión de estancamiento directamente con el Plan de Niveles de Inmigración 2026-2028, que reduce las admisiones permanentes a 380,000 al año y recorta en un 43 % la llegada de nuevos temporales. Este análisis representa un giro radical para un país que en la última década dependió de la inmigración para tres cuartas partes de su crecimiento demográfico.
Las autoridades sostienen que frenar el crecimiento aliviará la escasez de vivienda y la presión sobre la infraestructura, pero el PBO advierte que también reducirá el crecimiento de la fuerza laboral, base fundamental de la salud fiscal de Canadá. Para las multinacionales, esta proyección anuncia un mercado de talento más restringido. Los permisos de trabajo ya enfrentan una ola sin precedentes de expiraciones, y los nuevos límites implican que menos titulares de permisos de estudio y trabajadores temporales ingresarán al sistema. Las empresas que dependen de un flujo constante de talento extranjero deberán enfocarse en retener a los titulares actuales, acelerar el patrocinio para residencia permanente y aprovechar creativamente las exenciones para transferencias intraempresariales.
En cuanto a políticas, el gobierno apuesta por la transición de más residentes temporales dentro de Canadá hacia el estatus de residencia permanente, pero los defensores advierten que la reducción de cupos y los criterios más estrictos podrían empujar a algunos trabajadores a perder su estatus o incluso a salir del país. Los equipos de movilidad deben estar atentos a las próximas regulaciones —incluyendo la Ley de Fronteras Seguras y cualquier mecanismo de gestión de cupos— para anticipar obstáculos de cumplimiento y costos en los programas.
Las autoridades sostienen que frenar el crecimiento aliviará la escasez de vivienda y la presión sobre la infraestructura, pero el PBO advierte que también reducirá el crecimiento de la fuerza laboral, base fundamental de la salud fiscal de Canadá. Para las multinacionales, esta proyección anuncia un mercado de talento más restringido. Los permisos de trabajo ya enfrentan una ola sin precedentes de expiraciones, y los nuevos límites implican que menos titulares de permisos de estudio y trabajadores temporales ingresarán al sistema. Las empresas que dependen de un flujo constante de talento extranjero deberán enfocarse en retener a los titulares actuales, acelerar el patrocinio para residencia permanente y aprovechar creativamente las exenciones para transferencias intraempresariales.
En cuanto a políticas, el gobierno apuesta por la transición de más residentes temporales dentro de Canadá hacia el estatus de residencia permanente, pero los defensores advierten que la reducción de cupos y los criterios más estrictos podrían empujar a algunos trabajadores a perder su estatus o incluso a salir del país. Los equipos de movilidad deben estar atentos a las próximas regulaciones —incluyendo la Ley de Fronteras Seguras y cualquier mecanismo de gestión de cupos— para anticipar obstáculos de cumplimiento y costos en los programas.
Fuente: VisaVerge