
En una medida excepcional, la Embajada de China en Irán anunció a última hora del 28 de febrero que suspenderá la emisión de visados y los servicios de legalización consular a partir del 1 de marzo “hasta nuevo aviso”. La misión en Teherán solo tramitará documentos de viaje para ciudadanos chinos en casos urgentes, mientras que los demás solicitantes deberán acudir a las embajadas chinas en Turquía o Emiratos Árabes Unidos. Esta decisión se produce tras las explosiones en Teherán provocadas por ataques conjunto de EE. UU. e Israel, que han llevado a varios países a elevar sus alertas de viaje.
Para las empresas chinas que operan en los sectores energético, de infraestructura y minería en Irán, esta suspensión representa un obstáculo inmediato: ingenieros y gerentes de proyecto no pueden obtener nuevos visados M o F, y los documentos notarizados necesarios para la ejecución de contratos o renovación de permisos de trabajo sufrirán retrasos. Las empresas estatales chinas con grandes equipos en el terreno están optando por la supervisión remota y la rotación de personal esencial a través de Dubái.
Los asesores en movilidad recomiendan revisar las listas de personal para identificar a quienes tienen visados próximos a vencer y organizar salidas antes de que la reentrada sea imposible. También es importante notificar a las aseguradoras, ya que muchas pólizas corporativas dependen del apoyo consular. La suspensión en Teherán es un recordatorio de que, aunque Pekín flexibilice los viajes de entrada, la movilidad hacia el exterior puede restringirse rápidamente en zonas de crisis. Los programas globales deben incluir escenarios de cierre de embajadas en sus matrices de riesgo y mantener copias digitales de documentos notarizados y legalizados para minimizar retrasos en los proyectos.
Para las empresas chinas que operan en los sectores energético, de infraestructura y minería en Irán, esta suspensión representa un obstáculo inmediato: ingenieros y gerentes de proyecto no pueden obtener nuevos visados M o F, y los documentos notarizados necesarios para la ejecución de contratos o renovación de permisos de trabajo sufrirán retrasos. Las empresas estatales chinas con grandes equipos en el terreno están optando por la supervisión remota y la rotación de personal esencial a través de Dubái.
Los asesores en movilidad recomiendan revisar las listas de personal para identificar a quienes tienen visados próximos a vencer y organizar salidas antes de que la reentrada sea imposible. También es importante notificar a las aseguradoras, ya que muchas pólizas corporativas dependen del apoyo consular. La suspensión en Teherán es un recordatorio de que, aunque Pekín flexibilice los viajes de entrada, la movilidad hacia el exterior puede restringirse rápidamente en zonas de crisis. Los programas globales deben incluir escenarios de cierre de embajadas en sus matrices de riesgo y mantener copias digitales de documentos notarizados y legalizados para minimizar retrasos en los proyectos.