
El Comité de Interior de la Cámara celebrará una sesión extraordinaria el miércoles 15 de abril para debatir una propuesta de ley de la oposición, el AKEL, que recalibraría de manera drástica el programa de residencia permanente por inversión en Chipre, conocido popularmente como la “visa dorada”. La iniciativa otorga al gobierno solo tres meses desde la entrada en vigor de la ley para publicar regulaciones detalladas de implementación; de no hacerlo, se suspendería automáticamente la vía rápida. De ser aprobada, esta medida marcaría la primera vez que el Parlamento, y no solo el Ministerio del Interior, establezca criterios vinculantes de elegibilidad. Los partidarios argumentan que un mayor control es esencial para evitar una repetición del escándalo de los “pasaportes dorados” de 2020, que llevó a Bruselas a iniciar procedimientos de infracción. Aunque el programa de ciudadanía por inversión fue abolido, más de 7,000 visas doradas emitidas desde 2013 siguen vigentes, otorgando a sus titulares y sus familias residencia vitalicia y la posibilidad de obtener la ciudadanía tras siete años. Desarrolladores inmobiliarios y asesores de reubicación temen que la microgestión parlamentaria pueda reducir la “flexibilidad” del programa justo cuando Chipre intenta atraer capital no perteneciente a la UE para compensar las pérdidas turísticas derivadas de conflictos regionales. Se espera que se mantenga la inversión mínima de 300,000 euros en propiedad, la prueba de ingresos extranjeros de 50,000 euros y la obligación de visitar Chipre al menos una vez cada dos años, pero podrían imponerse controles más estrictos sobre el origen de los fondos y una diligencia debida más rigurosa. Para las multinacionales que utilizan este esquema para ubicar a directivos no comunitarios en la isla, la posibilidad de una suspensión temporal representa un riesgo importante para la planificación. Se recomienda a los equipos de movilidad que adelanten cualquier solicitud pendiente y que vigilen si las disposiciones transitorias protegerán los expedientes ya presentados. Las empresas también deberían revisar sus presupuestos de vivienda, ya que los legisladores han señalado la presión al alza sobre los precios como una justificación clave para la reforma. Los analistas destacan que Bruselas sigue supervisando los programas de residencia por inversión en toda la UE. Una reforma en Chipre que enfatice la transparencia podría fortalecer finalmente la reputación del programa; por el contrario, la inacción podría provocar nuevas acciones de infracción por parte de la UE y dañar la imagen de los empleadores que invierten en la jurisdicción.
Fuente: Cyprus Mail