
La prolongada investigación en Chipre sobre presunto fraude en permisos de residencia dio un nuevo giro el 23 de abril, cuando la policía detuvo a un funcionario de 65 años del departamento de migración y a un ciudadano de un tercer país de 41 años. Estas detenciones se producen días después de que otro funcionario y seis solicitantes extranjeros fueran puestos bajo custodia por cargos de soborno y abuso de autoridad. Los investigadores sostienen que el personal aceptaba pagos en efectivo para acelerar o falsificar documentos para permisos temporales de residencia conocidos como ‘pink slip’, algunos de los cuales luego se usaron para obtener visados Schengen. El Ministerio del Interior afirma que este escándalo socava la confianza en el sistema migratorio chipriota en un momento crucial, mientras la isla busca su adhesión completa al espacio Schengen. Los empleadores que dependen de transferencias intraempresariales deben prepararse para auditorías documentales más estrictas, ya que el departamento implementa nuevos protocolos de aprobación con doble supervisión y seguimiento digitalizado de expedientes. Consultores del sector advierten que los tiempos de tramitación para permisos iniciales ya se han extendido a ocho semanas, con la suspensión temporal del servicio prioritario. El caso también tiene repercusiones en el cumplimiento normativo más allá de Chipre: cualquier permiso detectado como fraudulento podría activar alertas en el sistema de información Schengen, exponiendo a sus titulares a posibles rechazos de entrada en otros países de la UE. Se insta a las empresas a revisar el origen de los permisos de sus empleados actuales y a preparar planes de contingencia para los asignados afectados.
Fuente: In-Cyprus