
El ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, celebró el 25 de mayo una “caída histórica” en la migración irregular tras confirmarse solo 336 solicitudes de asilo iniciales en abril de 2026, la cifra mensual más baja desde 2014. El total de solicitudes, incluyendo las repetidas, fue de 799, un descenso del 45 % interanual. Estas cifras reflejan la postura firme de Viena: los controles internos en las fronteras Schengen con Eslovaquia, República Checa, Hungría y Eslovenia siguen vigentes, las cuotas de reunificación familiar están congeladas por seis meses y las operaciones de expulsión se han acelerado, con 4.840 personas ya repatriadas este año, la mitad bajo escolta. Karner afirmó que estos números “confirman nuestra estrategia” de disuasión y deportación rápida. Para los gestores de movilidad global, esta tendencia indica un entorno de cumplimiento más estricto. Aunque los canales de migración cualificada, como la Tarjeta Rojo-Blanco-Rojo, permanecen abiertos, los evaluadores están revisando con mayor rigor las solicitudes humanitarias y las de dependientes. Los empleados de terceros países que intenten traer a sus familiares podrían enfrentar esperas más largas o suspensiones temporales, por lo que las empresas deben prever plazos más amplios al presupuestar los costos de asignación. Los analistas de políticas señalan que la disminución en Austria también se debe a que Alemania reforzó sus controles fronterizos en mayo de 2025, desviando las llegadas principales hacia el sur, a Italia y España. Las ONG han criticado a Viena por “exportar” solicitantes de asilo en lugar de compartir la responsabilidad dentro del Pacto de Migración de la UE, pero las encuestas muestran que dos tercios de los votantes austriacos apoyan la postura más dura, un factor que probablemente influirá en la campaña electoral federal de 2027. De cara al futuro, el Ministerio del Interior planea integrar desde julio los datos biométricos del Sistema de Entrada/Salida (EES) con las bases de datos policiales nacionales, prometiendo alertas casi en tiempo real sobre estancias irregulares. Los empleadores que patrocinen a personal no comunitario deben asegurarse de que los historiales de viaje estén limpios y que cualquier cálculo de días en territorio Schengen esté documentado con precisión para evitar incumplimientos involuntarios cuando los sistemas entren en funcionamiento.
Fuente: Heute.at