
Un vuelo chárter con 42 ciudadanos sudafricanos partió de Dublín el 18 de junio de 2026, marcando la cuarta operación masiva de deportación del año, con un coste estimado de 735.000 euros. El ministro Jim O’Callaghan afirmó que el Estado debe ser “basado en normas y firme”, y reveló que en 2025 se firmaron 4.700 órdenes de deportación, un aumento del 96 % respecto a 2024. Tres vuelos chárter anteriores este año expulsaron a 130 personas, incluyendo 67 ciudadanos de la UE por motivos de criminalidad. Hasta el 12 de junio de 2026, ya se habían emitido más de 2.100 nuevas órdenes de deportación. Estas cifras coinciden con la creciente presión sobre el Servicio de Alojamiento para Protección Internacional (IPAS), que actualmente alberga a 33.000 residentes en 305 centros, un aumento de cinco veces desde 2021. Los incidentes críticos en las instalaciones de IPAS han disminuido en comparación con 2025, pero las transferencias y las cartas de advertencia siguen siendo elevadas. Para los gestores de reubicación y trabajadores extranjeros, el mensaje es claro: la permanencia irregular y el incumplimiento enfrentan consecuencias más severas. Los empleadores deben intensificar las auditorías de derecho a trabajar y asegurarse de que todo el personal mantenga permisos válidos durante sus asignaciones.
Fuente: Thurles Information