
El sueño de reunirse con un ser querido en Australia se ha vuelto más caro. En una emisión publicada por SBS Urdu, parejas que atraviesan el sistema de migración para parejas describen un doble golpe: desde el 1 de julio, la tarifa principal para las visas de pareja en territorio australiano (subclases 820/801) aumentó un 25 %, llegando a AUD 11,710, mientras que los tiempos de procesamiento publicados se extendieron de 15 a 25 meses. Solicitantes como Ehtesham Itlaf, de Maitland, NSW, cuentan que ya han invertido más de AUD 10,000 en múltiples tipos de visa —una visa de visitante para reuniones temporales, certificados policiales y exámenes médicos— solo para recibir la noticia de que deberán esperar otro año más. El Departamento de Asuntos Internos atribuye la lentitud en las decisiones a un volumen récord de solicitudes tras la reapertura de fronteras post-COVID y a controles adicionales de integridad. El aumento de la tarifa llega en un momento en que Australia enfrenta una inflación superior al 4 % y un mercado de alquileres muy ajustado, afectando directamente a las familias que el programa de migración busca reunir. Abogados especializados en migración advierten que algunos patrocinadores recurren ahora a sus fondos de jubilación o a préstamos personales para cubrir los costos, lo que incrementa el riesgo de dificultades financieras. Para los empleadores, la separación prolongada puede traducirse en menor productividad o rotación de personal, ya que los trabajadores calificados buscan países con procesos más rápidos para sus cónyuges. En la práctica, los asesores recomiendan presentar solicitudes “listas para decisión” —con certificados policiales, pruebas de relación y exámenes médicos incluidos desde el inicio— para evitar pedidos de información adicional que pueden sumar meses al trámite. Cuando las finanzas lo permiten, las solicitudes offshore de las subclases 309/100, que cuestan AUD 8,785, a veces avanzan más rápido, aunque requieren vivir separados hasta la concesión de la visa. A largo plazo, grupos de interés están presionando para que las tarifas tengan un tope vinculado al IPC y para que exista una garantía de estándares de servicio similar a la de la entrega de pasaportes. Hasta entonces, las parejas que desean reunirse deberán prepararse para costos iniciales más altos y una larga espera para comenzar su vida juntos en Australia.
Fuente: SBS