
Fuertes tormentas azotaron Mallorca el domingo, lo que obligó al aeropuerto Son Sant Joan de Palma a cancelar al menos 15 vuelos y retrasar más de 200, según AENA y el medio local Crónica Balear. A las 14:30 CEST, el aeropuerto registraba 203 operaciones retrasadas —111 salidas y 92 llegadas— y 13 vuelos cancelados. Mallorca comenzó el día bajo alerta naranja por el tiempo, que luego se redujo a amarilla, con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) pronosticando hasta 25 l/m² de lluvia en una hora y posible granizo. La cizalladura del viento a baja altura y los rayos obligaron a los controladores aéreos a aumentar las separaciones mínimas, reduciendo la capacidad de las pistas durante el pico de la mañana, cuando llegan muchos vuelos chárter de ocio paneuropeos. Los aeropuertos vecinos de Menorca e Ibiza operaron con normalidad, pero el efecto dominó afectó la planificación de las aerolíneas. EasyJet y Ryanair recomendaron a los pasajeros reprogramar sin penalización, mientras que Iberia y Air Europa activaron políticas de “billete flexible” para conexiones con Madrid y Barcelona. Los operadores turísticos reportaron dificultades para conseguir autobuses y habitaciones de hotel para los viajeros varados, ya que la ocupación en temporada alta supera el 92 %. Las implicaciones para el sector son importantes: Palma maneja un volumen considerable de grupos de viajes de incentivos y cambios de tripulación de cruceros. Los retrasos pusieron en riesgo las salidas vespertinas de varios cruceros, obligando a los operadores a desviar pasajeros a Valencia y Barcelona por avión y autobús. Los transportistas de mercancías también vieron retrasos en la salida de productos perecederos, aumentando los riesgos en la cadena de frío para las exportaciones hortícolas baleares. AENA indicó que las operaciones normales se reanudarán una vez que la tormenta se desplace hacia el este, aunque advirtió que los retrasos residuales podrían prolongarse hasta el reajuste del lunes. Los gestores de viajes corporativos deben estar atentos a las alertas de las aerolíneas y considerar rutas alternativas vía hubs peninsulares si las reuniones son críticas en tiempo.
Fuente: Crónica Balear