
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México publicó un comunicado el 2 de agosto de 2026 confirmando que todos los ciudadanos brasileños pueden ahora obtener una visa electrónica de visitante (e-Visa) completamente en línea antes de viajar. Esta medida, que entró en vigor formalmente el 5 de febrero de 2026 tras un piloto de seis meses, reemplaza el requisito anterior de que los brasileños solicitaran la visa en persona en los consulados mexicanos. Las solicitudes se realizan a través del portal dedicado de la SRE y se procesan en un plazo de 72 horas; los viajeros aprobados reciben una autorización con código QR que debe presentarse (digital o impresa) al abordar y nuevamente en el punto de entrada.
El gobierno mexicano señala que este cambio cumple con un compromiso de 2024 entre los presidentes Lula da Silva y Andrés Manuel López Obrador para eliminar barreras administrativas y fomentar el turismo bilateral, el intercambio cultural y el comercio. Antes de esta medida, las citas para visas en São Paulo y Brasilia tenían retrasos de hasta ocho semanas, lo que desalentaba a viajeros corporativos y delegados de eventos MICE. Según la oficina de turismo de México, las llegadas de brasileños cayeron un 38 % entre 2022 y 2025 tras la reinstauración del requisito de visa; ahora se espera que el número de visitantes se recupere a niveles prepandemia, alrededor de 700,000 al año, para 2027.
Para viajeros de negocios, la e-Visa permite estancias de hasta 180 días para reuniones, conferencias y trabajos técnicos de corto plazo, siempre que no se reciba remuneración de una fuente mexicana. Las actividades remuneradas o con nómina local a largo plazo (incluido el creciente sector de servicios near-shore) seguirán requiriendo una visa de trabajo temporal, que debe obtenerse en un consulado mexicano. Las aerolíneas ya han comenzado a actualizar sus sistemas de verificación documental (Timatic) y las que operan en la ruta São Paulo–Ciudad de México reportan un aumento en las reservas para ferias comerciales en septiembre.
Las empresas brasileñas que envíen personal a México deben actualizar sus políticas de movilidad para incluir: (1) registro previo en el portal de la SRE; (2) impresión del PDF de la e-Visa como respaldo ante posibles problemas de conectividad; y (3) asegurarse de que los pasaportes tengan una validez mínima de seis meses después de la entrada. Los viajeros que transiten por Estados Unidos rumbo a México deben contar con la visa o ESTA correspondiente.
La conclusión más amplia es que las dos mayores economías de América Latina están cumpliendo sus promesas de modernizar la movilidad recíproca. Se espera que Brasilia responda a finales de este año reintroduciendo su propia visa electrónica de visitante para ciudadanos mexicanos, dentro del programa e-Visa renovado que ya incluye a Australia, Canadá, Estados Unidos y, desde marzo de 2026, China. Las empresas con operaciones regionales deben estar atentas a una mayor digitalización de los trámites de entrada, mientras ambos gobiernos buscan impulsar el crecimiento postpandemia.
El gobierno mexicano señala que este cambio cumple con un compromiso de 2024 entre los presidentes Lula da Silva y Andrés Manuel López Obrador para eliminar barreras administrativas y fomentar el turismo bilateral, el intercambio cultural y el comercio. Antes de esta medida, las citas para visas en São Paulo y Brasilia tenían retrasos de hasta ocho semanas, lo que desalentaba a viajeros corporativos y delegados de eventos MICE. Según la oficina de turismo de México, las llegadas de brasileños cayeron un 38 % entre 2022 y 2025 tras la reinstauración del requisito de visa; ahora se espera que el número de visitantes se recupere a niveles prepandemia, alrededor de 700,000 al año, para 2027.
Para viajeros de negocios, la e-Visa permite estancias de hasta 180 días para reuniones, conferencias y trabajos técnicos de corto plazo, siempre que no se reciba remuneración de una fuente mexicana. Las actividades remuneradas o con nómina local a largo plazo (incluido el creciente sector de servicios near-shore) seguirán requiriendo una visa de trabajo temporal, que debe obtenerse en un consulado mexicano. Las aerolíneas ya han comenzado a actualizar sus sistemas de verificación documental (Timatic) y las que operan en la ruta São Paulo–Ciudad de México reportan un aumento en las reservas para ferias comerciales en septiembre.
Las empresas brasileñas que envíen personal a México deben actualizar sus políticas de movilidad para incluir: (1) registro previo en el portal de la SRE; (2) impresión del PDF de la e-Visa como respaldo ante posibles problemas de conectividad; y (3) asegurarse de que los pasaportes tengan una validez mínima de seis meses después de la entrada. Los viajeros que transiten por Estados Unidos rumbo a México deben contar con la visa o ESTA correspondiente.
La conclusión más amplia es que las dos mayores economías de América Latina están cumpliendo sus promesas de modernizar la movilidad recíproca. Se espera que Brasilia responda a finales de este año reintroduciendo su propia visa electrónica de visitante para ciudadanos mexicanos, dentro del programa e-Visa renovado que ya incluye a Australia, Canadá, Estados Unidos y, desde marzo de 2026, China. Las empresas con operaciones regionales deben estar atentas a una mayor digitalización de los trámites de entrada, mientras ambos gobiernos buscan impulsar el crecimiento postpandemia.