
La Guardia di Finanza interceptó cuatro embarcaciones pequeñas frente a la costa de Sant’Anna Arresi entre la medianoche y el amanecer del 9 de octubre de 2026, escoltando a 51 personas—principalmente ciudadanos argelinos—hasta el puerto de Cagliari para su identificación. El prefecto regional, Fabrizio Stelo, informó que los migrantes serán sometidos a exámenes médicos antes de ser trasladados al centro de acogida de Monastir, que actualmente opera al 92 % de su capacidad. Los alcaldes locales han renovado sus demandas para la creación de un ‘hotspot’ de procedimiento rápido en la isla, con el fin de evitar el traslado de los llegados a instalaciones del continente que ya están saturadas. Aunque los desembarcos en Cerdeña representan apenas el 6 % del total en Italia, las asociaciones empresariales temen un daño reputacional de cara a la temporada de turismo enológica de octubre. Los hoteleros en Chia reportan varias cancelaciones de grupos turísticos franceses tras la cobertura mediática de las recientes llegadas en barco. Para los empleadores que contratan a través de la cuota del decreto flujos, se informa que la oficina de inmigración de Cagliari ha asignado un día adicional de citas el 27 de octubre para resolver los atrasos causados por las recientes llegadas.
Fuente: ANSAmed