
Las fuerzas fronterizas españolas vivieron otra noche intensa entre el 25 y 26 de julio, cuando más de 100 personas intentaron entrar en la ciudad autónoma de Ceuta nadando desde playas cercanas en Marruecos. La Guardia Civil activó dos embarcaciones de patrulla marítima, todos los patrullajes disponibles en tierra y una unidad de respuesta rápida USECIC tras detectar por radar varios grupos entrando al agua poco después de la medianoche, informó el diario local El Faro de Ceuta. Los migrantes que lograron llegar a las playas españolas fueron trasladados a las instalaciones de la Compañía Fiscal para un chequeo médico con Cruz Roja antes de ser procesados en la comisaría de la Policía Nacional.
Este aumento se produce tras una sentencia del Tribunal Supremo a finales de junio que prohíbe las “devoluciones en caliente” sumarias de migrantes interceptados en el mar, una decisión que, según las autoridades, ha generado un efecto llamada inmediato. Con la Operación Paso del Estrecho en pleno verano, las fuerzas de seguridad marroquíes están centradas en facilitar el tráfico vacacional por Tánger y Tetuán, lo que podría dejar menos recursos para impedir salidas hacia territorio español.
Las autoridades españolas despliegan ahora rutinariamente todos los recursos marítimos disponibles cada noche para evitar ahogamientos y reforzar la seguridad fronteriza.
Impacto en el sector: El aumento de cruces tensiona la limitada infraestructura de acogida en la ciudad autónoma, desviando recursos de la Guardia Civil que normalmente se destinan a controles aduaneros y de carga comercial en la frontera terrestre de El Tarajal. Los operadores logísticos reportan una ralentización en el procesamiento de mercancías con destino a la UE, y los trabajadores transfronterizos enfrentan colas más largas. Las empresas que trasladan personal a Ceuta o Tánger deberían monitorear los tiempos de cruce y considerar horarios flexibles.
De cara al futuro, el Ministerio del Interior está evaluando apoyo adicional de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional y ha solicitado más recursos marítimos a la flota de Salvamento Marítimo para aliviar la presión sobre las unidades locales.
Este aumento se produce tras una sentencia del Tribunal Supremo a finales de junio que prohíbe las “devoluciones en caliente” sumarias de migrantes interceptados en el mar, una decisión que, según las autoridades, ha generado un efecto llamada inmediato. Con la Operación Paso del Estrecho en pleno verano, las fuerzas de seguridad marroquíes están centradas en facilitar el tráfico vacacional por Tánger y Tetuán, lo que podría dejar menos recursos para impedir salidas hacia territorio español.
Las autoridades españolas despliegan ahora rutinariamente todos los recursos marítimos disponibles cada noche para evitar ahogamientos y reforzar la seguridad fronteriza.
Impacto en el sector: El aumento de cruces tensiona la limitada infraestructura de acogida en la ciudad autónoma, desviando recursos de la Guardia Civil que normalmente se destinan a controles aduaneros y de carga comercial en la frontera terrestre de El Tarajal. Los operadores logísticos reportan una ralentización en el procesamiento de mercancías con destino a la UE, y los trabajadores transfronterizos enfrentan colas más largas. Las empresas que trasladan personal a Ceuta o Tánger deberían monitorear los tiempos de cruce y considerar horarios flexibles.
De cara al futuro, el Ministerio del Interior está evaluando apoyo adicional de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional y ha solicitado más recursos marítimos a la flota de Salvamento Marítimo para aliviar la presión sobre las unidades locales.
Fonte: El Faro de Ceuta