
České dráhy ha advertido a los pasajeros que la vía 171 entre la Estación Central de Praga y Beroun estará cerrada entre las 21:40 y la medianoche los días 11 y 12 de diciembre debido a trabajos de modernización programados. El tren de larga distancia EuroCity 363 “Bavorský expres” y el regional R 748 “Berounka” serán parcialmente sustituidos por autobuses, mientras que varios servicios locales finalizarán su recorrido anticipadamente en Karlštejn.
La línea Praga–Plzeň es uno de los corredores de tráfico mixto más transitados de Europa Central, conectando la capital checa con la zona industrial de Baviera. Aunque las obras se han programado para minimizar el impacto durante el día, los viajeros de negocios que viajen tarde por la noche, especialmente quienes hagan conexión en el aeropuerto de Praga o tomen el último tren hacia Europa Occidental, deben esperar retrasos y servicios limitados a bordo.
Para los gestores de movilidad, el principal problema serán los registros tardíos en hoteles y los costes adicionales por horas extras de los conductores que esperan en las estaciones de destino. ČD ha publicado mapas de paradas de autobús y ha prometido Wi-Fi a bordo en los autobuses sustitutos, aunque el espacio para equipaje y el transporte de bicicletas será limitado. Las empresas podrían considerar reprogramar a su personal en salidas más tempranas o proporcionar subsidios para taxis en el tramo Praga–Beroun.
Este cierre forma parte de una modernización a largo plazo que elevará el límite de velocidad del corredor a 160 km/h y añadirá señalización ERTMS, reduciendo el tiempo de viaje entre Praga y Múnich a menos de 4 horas. Mientras tanto, las obras nocturnas intermitentes continuarán hasta el segundo trimestre de 2026. Mantener informados a los expatriados es fundamental para evitar incumplimientos en las políticas de viaje y problemas de responsabilidad.
La línea Praga–Plzeň es uno de los corredores de tráfico mixto más transitados de Europa Central, conectando la capital checa con la zona industrial de Baviera. Aunque las obras se han programado para minimizar el impacto durante el día, los viajeros de negocios que viajen tarde por la noche, especialmente quienes hagan conexión en el aeropuerto de Praga o tomen el último tren hacia Europa Occidental, deben esperar retrasos y servicios limitados a bordo.
Para los gestores de movilidad, el principal problema serán los registros tardíos en hoteles y los costes adicionales por horas extras de los conductores que esperan en las estaciones de destino. ČD ha publicado mapas de paradas de autobús y ha prometido Wi-Fi a bordo en los autobuses sustitutos, aunque el espacio para equipaje y el transporte de bicicletas será limitado. Las empresas podrían considerar reprogramar a su personal en salidas más tempranas o proporcionar subsidios para taxis en el tramo Praga–Beroun.
Este cierre forma parte de una modernización a largo plazo que elevará el límite de velocidad del corredor a 160 km/h y añadirá señalización ERTMS, reduciendo el tiempo de viaje entre Praga y Múnich a menos de 4 horas. Mientras tanto, las obras nocturnas intermitentes continuarán hasta el segundo trimestre de 2026. Mantener informados a los expatriados es fundamental para evitar incumplimientos en las políticas de viaje y problemas de responsabilidad.
Fuente: České dráhy – service advisory