
El tráfico ferroviario transfronterizo entre el este de los Países Bajos y el noroeste de Alemania se vio interrumpido la mañana del 27 de diciembre debido a una avería en el material rodante, que obligó a cancelar varios servicios locales entre Hengelo (Países Bajos) y Bad Bentheim (Alemania). NS International y Deutsche Bahn, los principales operadores de la línea, advirtieron a los pasajeros que podrían experimentar retrasos de hasta 90 minutos y organizaron autobuses sustitutos que conectan Hengelo, Oldenzaal y Bad Bentheim.
El corredor Hengelo–Bad Bentheim es una ruta muy utilizada por trabajadores neerlandeses y alemanes que se desplazan a los clústeres tecnológicos de Osnabrück y Münster, así como por viajeros de negocios que conectan con los servicios ICE hacia Berlín. Por ello, la interrupción tuvo un efecto en cadena en la red de larga distancia alemana: el servicio Intercity 77 de Ámsterdam a Berlín tuvo que circular sin paradas entre Deventer y Rheine, omitiendo varias estaciones fronterizas neerlandesas.
Para las empresas, este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad del transporte ferroviario transfronterizo durante el invierno, cuando los niveles de personal y el material rodante de reserva suelen ser limitados. Los departamentos de recursos humanos deberían recordar a los empleados que la normativa europea de derechos de los pasajeros permite reclamar compensaciones tras 60 minutos de retraso, incluso en trayectos internacionales. En caso de reuniones críticas, alquilar un coche y utilizar la autopista A30/A1 puede ser una opción más rápida hasta que se restablezca el servicio completo.
Los operadores ferroviarios esperan que los horarios normales se reanuden para las 16:00 CET, aunque advierten que podrían persistir retrasos residuales durante la hora punta de la tarde mientras se reposicionan equipos y tripulaciones.
El corredor Hengelo–Bad Bentheim es una ruta muy utilizada por trabajadores neerlandeses y alemanes que se desplazan a los clústeres tecnológicos de Osnabrück y Münster, así como por viajeros de negocios que conectan con los servicios ICE hacia Berlín. Por ello, la interrupción tuvo un efecto en cadena en la red de larga distancia alemana: el servicio Intercity 77 de Ámsterdam a Berlín tuvo que circular sin paradas entre Deventer y Rheine, omitiendo varias estaciones fronterizas neerlandesas.
Para las empresas, este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad del transporte ferroviario transfronterizo durante el invierno, cuando los niveles de personal y el material rodante de reserva suelen ser limitados. Los departamentos de recursos humanos deberían recordar a los empleados que la normativa europea de derechos de los pasajeros permite reclamar compensaciones tras 60 minutos de retraso, incluso en trayectos internacionales. En caso de reuniones críticas, alquilar un coche y utilizar la autopista A30/A1 puede ser una opción más rápida hasta que se restablezca el servicio completo.
Los operadores ferroviarios esperan que los horarios normales se reanuden para las 16:00 CET, aunque advierten que podrían persistir retrasos residuales durante la hora punta de la tarde mientras se reposicionan equipos y tripulaciones.
Fuente: RijdendeTreinen disruption feed