
Tarde en la víspera de Año Nuevo, el gabinete italiano emitió el Decreto-Ley 201/2025, que extiende la validez de los permisos de residencia con ‘protección especial’ para ciudadanos ucranianos que huyeron de la guerra antes del 24 de febrero de 2022. Según el texto publicado en el Boletín Oficial y resumido hoy por el portal laboral Dottrina per il Lavoro, los titulares podrán renovar sus permisos a solicitud hasta el 4 de marzo de 2027, alineando las normas italianas con la Decisión de Protección Temporal 2025/1460 de la UE.
La medida ofrece certidumbre plurianual a unos 170,000 ucranianos que viven y trabajan en Italia bajo estatus temporal o de protección especial. También beneficia a los empleadores: el personal cuyos permisos vencían en marzo de 2026 podrá permanecer en las nóminas locales sin interrupciones, evitando costosos ciclos de despidos y recontrataciones.
El decreto también destina fondos estatales para cubrir el seguro obligatorio en zonas de guerra y la formación en seguridad para periodistas freelance italianos, pero la noticia principal es la extensión para los ucranianos. Los equipos de recursos humanos deben agendar con anticipación las ventanas de renovación: se espera que las citas en las comisarías (Questure) se llenen rápidamente una vez que se reabran los portales de reserva en línea tras las vacaciones.
De manera crucial, el gobierno optó por la extensión completa de 15 meses permitida por la decisión de Bruselas, lo que indica un apoyo político continuo a los desplazados ucranianos. Los asesores en inmigración laboral señalan que esta medida podría liberar cupos en el programa ordinario para trabajadores temporales (Decreto Flussi), ya que los ucranianos con protección especial están exentos de esos límites.
La medida ofrece certidumbre plurianual a unos 170,000 ucranianos que viven y trabajan en Italia bajo estatus temporal o de protección especial. También beneficia a los empleadores: el personal cuyos permisos vencían en marzo de 2026 podrá permanecer en las nóminas locales sin interrupciones, evitando costosos ciclos de despidos y recontrataciones.
El decreto también destina fondos estatales para cubrir el seguro obligatorio en zonas de guerra y la formación en seguridad para periodistas freelance italianos, pero la noticia principal es la extensión para los ucranianos. Los equipos de recursos humanos deben agendar con anticipación las ventanas de renovación: se espera que las citas en las comisarías (Questure) se llenen rápidamente una vez que se reabran los portales de reserva en línea tras las vacaciones.
De manera crucial, el gobierno optó por la extensión completa de 15 meses permitida por la decisión de Bruselas, lo que indica un apoyo político continuo a los desplazados ucranianos. Los asesores en inmigración laboral señalan que esta medida podría liberar cupos en el programa ordinario para trabajadores temporales (Decreto Flussi), ya que los ucranianos con protección especial están exentos de esos límites.
Fuente: Dottrina per il Lavoro