
Un ataque israelí durante la noche en Teherán y la respuesta de Irán provocaron el cierre del espacio aéreo israelí el 3 de enero, lo que obligó a desviar 30 vuelos con destino a Tel Aviv y Eilat hacia Lárnaca y Pafos. Para la mañana del viernes, unos 2.400 pasajeros de 16 vuelos necesitaban alojamiento de emergencia, según la Asociación de Hotelero de Lárnaca (PASYXE).
El Ministerio de Turismo de Chipre activó el plan de contingencia “Estia”, solicitando a los hoteles que informaran sobre su capacidad disponible. La ocupación en Lárnaca ya rondaba el 90 % debido a que muchos turistas israelíes optaron por extender su estancia en lugar de arriesgarse a nuevas interrupciones, lo que redujo aún más la oferta justo cuando llegaban los pasajeros desviados.
Los hoteleros aseguran que pueden manejar la situación por ahora, pero advierten que un cierre prolongado del espacio aéreo israelí provocaría cancelaciones masivas y tensionaría los turnos de personal durante un período invernal que normalmente es tranquilo. Los operadores turísticos están atentos a una posible escalada; las próximas 24 horas serán decisivas para determinar si se puede restablecer la normalidad en los horarios o si Chipre se convertirá en un punto de tránsito para vuelos chárter de repatriación.
Para las empresas, este episodio subraya la importancia de incluir cláusulas de crisis en los contratos hoteleros y el valor de mantener asignaciones de reserva cerca de los aeropuertos clave de desvío. Los equipos de movilidad con personal en Israel deberían revisar sus planes de cuidado y seguridad, considerando a Chipre como un centro alternativo para evacuaciones o asignaciones de trabajo remoto.
El Ministerio de Turismo de Chipre activó el plan de contingencia “Estia”, solicitando a los hoteles que informaran sobre su capacidad disponible. La ocupación en Lárnaca ya rondaba el 90 % debido a que muchos turistas israelíes optaron por extender su estancia en lugar de arriesgarse a nuevas interrupciones, lo que redujo aún más la oferta justo cuando llegaban los pasajeros desviados.
Los hoteleros aseguran que pueden manejar la situación por ahora, pero advierten que un cierre prolongado del espacio aéreo israelí provocaría cancelaciones masivas y tensionaría los turnos de personal durante un período invernal que normalmente es tranquilo. Los operadores turísticos están atentos a una posible escalada; las próximas 24 horas serán decisivas para determinar si se puede restablecer la normalidad en los horarios o si Chipre se convertirá en un punto de tránsito para vuelos chárter de repatriación.
Para las empresas, este episodio subraya la importancia de incluir cláusulas de crisis en los contratos hoteleros y el valor de mantener asignaciones de reserva cerca de los aeropuertos clave de desvío. Los equipos de movilidad con personal en Israel deberían revisar sus planes de cuidado y seguridad, considerando a Chipre como un centro alternativo para evacuaciones o asignaciones de trabajo remoto.
Fuente: In-Cyprus