
La tormenta atlántica ‘Goretti’ azotó el Mar de Irlanda el 9 de enero, con ráfagas que superaron los 120 km/h y obligaron a los operadores a cancelar horarios de navegación. Irish Ferries adelantó su primera salida de Holyhead a Dublín, mientras que Brittany Ferries canceló los trayectos Rosslare–Cherburgo y Rosslare–Bilbao; Stena Line emitió alertas continuas para la ruta Fishguard–Rosslare. Los viajeros recibieron ofertas de reubicación o reembolsos vía SMS, pero las autoridades turísticas estiman que más de 8,000 pasajeros tuvieron que reorganizar conexiones terrestres y alojamientos.
Met Éireann mantuvo avisos amarillos por nieve y lluvia para Cork, Kerry, Waterford y Wexford, advirtiendo a los conductores sobre placas de hielo y pasos montañosos “difíciles o imposibles”. Aunque el Aeropuerto de Dublín permaneció operativo, las aerolíneas aplicaron políticas de cambio flexible y recomendaron a los pasajeros llegar con tres horas de antelación ante posibles medidas de deshielo o control de tráfico aéreo por parte de Eurocontrol. Los transportistas desviaron camiones de gran altura del corredor M8 tras controles policiales que alertaron sobre riesgos de vuelcos.
Para los gestores de movilidad, esta interrupción resalta la necesidad de incluir cláusulas de contingencia meteorológica en las políticas de asignación. Se ha instado a las empresas que trasladan equipos entre Irlanda y Europa continental a considerar ferris de carga desde Belfast o Cork, que registraron menos cancelaciones. Mientras tanto, plataformas de alojamiento en Dublín reportaron un aumento puntual en reservas de última hora por pasajeros varados, mostrando cómo los eventos climáticos impactan en el mercado urbano de hospedaje.
Analistas climáticos señalan que Goretti es la tercera tormenta invernal severa que afecta la isla desde noviembre, lo que refuerza las demandas de un ‘Plan Nacional de Resiliencia en Viajes’ que integre protocolos de emergencia para ferris, ferrocarril y aviación. El Departamento de Transporte confirmó que convocará a los operadores la próxima semana para revisar tiempos de respuesta y estándares de notificación a pasajeros.
Met Éireann mantuvo avisos amarillos por nieve y lluvia para Cork, Kerry, Waterford y Wexford, advirtiendo a los conductores sobre placas de hielo y pasos montañosos “difíciles o imposibles”. Aunque el Aeropuerto de Dublín permaneció operativo, las aerolíneas aplicaron políticas de cambio flexible y recomendaron a los pasajeros llegar con tres horas de antelación ante posibles medidas de deshielo o control de tráfico aéreo por parte de Eurocontrol. Los transportistas desviaron camiones de gran altura del corredor M8 tras controles policiales que alertaron sobre riesgos de vuelcos.
Para los gestores de movilidad, esta interrupción resalta la necesidad de incluir cláusulas de contingencia meteorológica en las políticas de asignación. Se ha instado a las empresas que trasladan equipos entre Irlanda y Europa continental a considerar ferris de carga desde Belfast o Cork, que registraron menos cancelaciones. Mientras tanto, plataformas de alojamiento en Dublín reportaron un aumento puntual en reservas de última hora por pasajeros varados, mostrando cómo los eventos climáticos impactan en el mercado urbano de hospedaje.
Analistas climáticos señalan que Goretti es la tercera tormenta invernal severa que afecta la isla desde noviembre, lo que refuerza las demandas de un ‘Plan Nacional de Resiliencia en Viajes’ que integre protocolos de emergencia para ferris, ferrocarril y aviación. El Departamento de Transporte confirmó que convocará a los operadores la próxima semana para revisar tiempos de respuesta y estándares de notificación a pasajeros.
Fuente: Euronews Travel