
Organismos europeos de viajes advierten sobre posibles colas de hasta cinco horas este verano si el nuevo Sistema Biométrico de Entrada y Salida (EES) de la UE no se aplica con mayor flexibilidad, informó The Guardian el 5 de febrero. El sistema, lanzado de forma preliminar en octubre pasado, exige que todos los visitantes no pertenecientes a la UE, incluidos los canadienses, se sometan a toma de huellas dactilares y fotografías en su primera llegada a partir del 10 de abril de 2026.
Los aeropuertos en España, Francia e Italia ya han registrado tiempos de espera de hasta tres horas, aunque solo el 35 % de los pasajeros están sujetos actualmente a la captura biométrica completa. Grupos del sector como ACI Europe y la británica ABTA presionan a Bruselas para que permita a los agentes fronterizos suspender los controles en horas punta o aumentar drásticamente el personal.
Para los viajeros de negocios canadienses y los gestores de movilidad, este calendario coincide con la temporada turística de París 2026 y la recuperación de los presupuestos corporativos de viaje. Las empresas de gestión de viajes aconsejan a sus clientes reservar conexiones más largas dentro de Europa, programar llegadas por la mañana cuando las colas son menores y fomentar que los empleados se inscriban en servicios de acceso rápido de las aerolíneas cuando estén disponibles.
El gobierno canadiense aún no ha emitido una guía formal, pero se espera una actualización en el aviso de viaje para la primavera. Las empresas que envíen personal a Europa después del 10 de abril deberían prever un presupuesto para alojamiento de contingencia y reuniones perdidas hasta que el sistema se estabilice.
La falta de planificación también podría afectar las reubicaciones: los asignados que tomen puestos en la UE deberán completar el registro en el EES a su llegada, lo que podría retrasar la liberación de sus bienes domésticos y la emisión de documentos de identidad locales.
Los aeropuertos en España, Francia e Italia ya han registrado tiempos de espera de hasta tres horas, aunque solo el 35 % de los pasajeros están sujetos actualmente a la captura biométrica completa. Grupos del sector como ACI Europe y la británica ABTA presionan a Bruselas para que permita a los agentes fronterizos suspender los controles en horas punta o aumentar drásticamente el personal.
Para los viajeros de negocios canadienses y los gestores de movilidad, este calendario coincide con la temporada turística de París 2026 y la recuperación de los presupuestos corporativos de viaje. Las empresas de gestión de viajes aconsejan a sus clientes reservar conexiones más largas dentro de Europa, programar llegadas por la mañana cuando las colas son menores y fomentar que los empleados se inscriban en servicios de acceso rápido de las aerolíneas cuando estén disponibles.
El gobierno canadiense aún no ha emitido una guía formal, pero se espera una actualización en el aviso de viaje para la primavera. Las empresas que envíen personal a Europa después del 10 de abril deberían prever un presupuesto para alojamiento de contingencia y reuniones perdidas hasta que el sistema se estabilice.
La falta de planificación también podría afectar las reubicaciones: los asignados que tomen puestos en la UE deberán completar el registro en el EES a su llegada, lo que podría retrasar la liberación de sus bienes domésticos y la emisión de documentos de identidad locales.
Fuente: The Guardian