
Lo que comenzó como una suspensión regional del tráfico aéreo en el Golfo se extendió a Irlanda el **4 de marzo de 2026**, cuando las aerolíneas cancelaron la mayoría de los vuelos entre Dublín y Doha, Dubái y Abu Dhabi. Qatar Airways anuló cuatro rotaciones entre Dublín y Doha, Etihad suspendió su vuelo matutino de llegada desde Abu Dhabi, y Emirates canceló seis vuelos a Dubái programados para el día anterior, advirtiendo además de posibles recortes adicionales. El operador del aeropuerto de Dublín, daa, señaló que la incertidumbre podría prolongarse durante días mientras las aerolíneas esperan autorización para sobrevolar el espacio aéreo afectado. Los tres hubs del Golfo son conexiones clave para los viajeros de negocios irlandeses que se dirigen a Asia-Pacífico y África; daa estima que **alrededor de 10,000 pasajeros** ya están atrapados en este “juego de espera”. Los aviones varados en Dublín ocupan posiciones necesarias para otros vuelos, lo que agrava los problemas operativos. El Departamento de Asuntos Exteriores de Irlanda instó a sus ciudadanos en la región a permanecer en sus lugares y registrar sus datos, mientras que la Autoridad de Aviación Irlandesa reiteró el consejo de “verificar antes de viajar”. Según el Reglamento 261 de la UE, los pasajeros tienen derecho a reembolsos o cambios de ruta, además de comidas y alojamiento, aunque las normas de circunstancias extraordinarias probablemente excluyen compensaciones económicas fijas. Los gestores de riesgos de viaje están trabajando para redirigir al personal esencial a través de aeropuertos europeos que aún operan hacia África Oriental y Asia, y las empresas con proyectos urgentes en el Golfo están activando planes de contingencia, incluyendo protocolos de trabajo remoto y rotaciones escalonadas de tripulación. Los equipos de movilidad deben recordar a los empleados que no acudan al aeropuerto hasta que la aerolínea les confirme una nueva reserva y que conserven los recibos para posibles reembolsos. A largo plazo, este episodio pone de manifiesto la dependencia de Irlanda en unos pocos hubs del Golfo. Analistas de políticas señalan que el límite de pasajeros en Dublín y la red limitada de vuelos de largo recorrido dejan al país vulnerable ante crisis regionales. Es probable que las demandas de mayor capacidad, ya sea con vuelos directos o mediante acuerdos de código compartido europeos, se intensifiquen una vez que la crisis se supere.
Fuente: Travel And Tour World