
Suiza volverá a exigir a los funcionarios georgianos que viajen con pasaportes diplomáticos, oficiales o de servicio obtener un visado Schengen antes de entrar al país. El Consejo Federal adoptó esta medida en su reunión del 1 de abril, tras la activación por parte de la Unión Europea de su mecanismo de suspensión de visados contra Georgia. Dado que Suiza forma parte del acervo Schengen, está legalmente obligada a reflejar la decisión de Bruselas. La suspensión, que entrará en vigor el 3 de abril de 2026 y tendrá una duración inicial de 12 meses, se limita explícitamente a los titulares de pasaportes georgianos no ordinarios. Los ciudadanos georgianos que viajen con pasaportes biométricos ordinarios mantienen su privilegio de 90 días sin visado para Suiza y el área Schengen en general. Sin embargo, funcionarios de la UE han advertido que podrían aplicarse sanciones más amplias, incluida una suspensión total del viaje sin visado, si el retroceso democrático en Georgia empeora. Para las empresas suizas que reciben delegaciones georgianas —especialmente en comercio de materias primas, farmacéutica y diplomacia multilateral centrada en Ginebra— este cambio implica una carga administrativa adicional. Los empleadores deberán considerar un plazo extra de 10 a 15 días para el procesamiento de visados al invitar a funcionarios georgianos, y podrían necesitar emitir invitaciones formales o coordinar la captura biométrica presencial en misiones suizas en el extranjero. Las aerolíneas ya han actualizado sus sistemas de check-in para reflejar el nuevo requisito documental, reduciendo la probabilidad de que se niegue el embarque a los pasajeros. La Secretaría de Estado de Migración (SEM) ha modificado en consecuencia la Ordenanza sobre Entrada y Concesión de Visados. Los funcionarios georgianos que ya posean visados Schengen de entradas múltiples no se verán afectados hasta que estos expiren. El Consejo Federal revisará la medida a principios de 2027; si la UE levanta la suspensión antes, se espera que Berna actúe de inmediato. Desde una perspectiva de gestión de riesgos, los equipos de movilidad global deben informar a los altos ejecutivos que planeen reunirse con contrapartes georgianas en Suiza, ya que los viajes de última hora podrían dejar de ser viables. También deben vigilar posibles repercusiones diplomáticas que puedan afectar el comercio o los programas de cooperación para el desarrollo entre ambos países.