
En una medida aplaudida por las empresas de gestión naval, la Cámara de Representantes de Chipre aprobó el 8 de abril una enmienda que exime a los marineros no residentes de la contribución del 2 % al Fondo de Cohesión Social, con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2010. Esta exención aplica a los tripulantes extranjeros empleados en buques con bandera chipriota o gestionados desde Chipre que ya pagan contribuciones a la seguridad social en sus países de origen.
Los ejecutivos del sector marítimo se quejan de que este impuesto, originalmente creado para financiar programas sociales, añadía costos innecesarios y llevó a que algunas flotas se registraran bajo banderas competidoras como Malta o las Islas Marshall. Su eliminación acerca a Chipre a sus competidores con “impuesto por tonelaje” y respalda la ambición del gobierno de duplicar el número de buques gestionados desde Limassol para 2030.
En la práctica, los departamentos de nómina deberán seguir presentando declaraciones mensuales, pero aplicando tasa cero en la línea del impuesto para la tripulación elegible. Las grandes compañías de gestión naval estiman ahorros de entre 90 y 120 dólares por oficial en contratos de cuatro meses, dinero que, según indican, se destinará a programas de bienestar para la tripulación y a ciclos de rotación más rápidos. Esto podría reducir los intervalos de permiso en tierra en Limassol y Lárnaca, impulsando la demanda hotelera y el gasto complementario.
Para los especialistas en movilidad global, el cambio simplifica los paquetes de compensación para superintendentes y equipos itinerantes que alternan frecuentemente entre contratos en alta mar y en tierra. Sin embargo, los asesores fiscales advierten que el carácter retroactivo podría generar reclamaciones de reembolso de hasta 16 años atrás, lo que exige un registro meticuloso. Los empleadores tienen seis meses para presentar formularios de ajuste ante los Servicios de Seguridad Social y así asegurar los reembolsos sin penalizaciones.
La Cámara Marítima de Chipre celebró la votación como “una señal clara de que la República sigue comprometida a ser un supercentro marítimo”, mientras que los sindicatos pidieron vigilancia para garantizar que los ahorros se destinen al bienestar de la tripulación y no solo a aumentar los márgenes corporativos.
Los ejecutivos del sector marítimo se quejan de que este impuesto, originalmente creado para financiar programas sociales, añadía costos innecesarios y llevó a que algunas flotas se registraran bajo banderas competidoras como Malta o las Islas Marshall. Su eliminación acerca a Chipre a sus competidores con “impuesto por tonelaje” y respalda la ambición del gobierno de duplicar el número de buques gestionados desde Limassol para 2030.
En la práctica, los departamentos de nómina deberán seguir presentando declaraciones mensuales, pero aplicando tasa cero en la línea del impuesto para la tripulación elegible. Las grandes compañías de gestión naval estiman ahorros de entre 90 y 120 dólares por oficial en contratos de cuatro meses, dinero que, según indican, se destinará a programas de bienestar para la tripulación y a ciclos de rotación más rápidos. Esto podría reducir los intervalos de permiso en tierra en Limassol y Lárnaca, impulsando la demanda hotelera y el gasto complementario.
Para los especialistas en movilidad global, el cambio simplifica los paquetes de compensación para superintendentes y equipos itinerantes que alternan frecuentemente entre contratos en alta mar y en tierra. Sin embargo, los asesores fiscales advierten que el carácter retroactivo podría generar reclamaciones de reembolso de hasta 16 años atrás, lo que exige un registro meticuloso. Los empleadores tienen seis meses para presentar formularios de ajuste ante los Servicios de Seguridad Social y así asegurar los reembolsos sin penalizaciones.
La Cámara Marítima de Chipre celebró la votación como “una señal clara de que la República sigue comprometida a ser un supercentro marítimo”, mientras que los sindicatos pidieron vigilancia para garantizar que los ahorros se destinen al bienestar de la tripulación y no solo a aumentar los márgenes corporativos.
Fuente: Cyprus Mail