
El Défenseur des Droits de Francia ha declarado que el retraso crónico en la renovación de las cartes de séjour es el "problema número uno" que enfrentan los extranjeros al tratar con la administración francesa. En el informe anual publicado el 9 de abril de 2026, la defensora del pueblo, Claire Hédon, reveló que el 77 % de las quejas relacionadas con la inmigración en 2025 se referían a la renovación de tarjetas de residencia, con algunos solicitantes esperando más de un año para obtener cita en la plataforma en línea ANEF. Este problema tiene repercusiones directas en la movilidad: los empleados expatriados corren el riesgo de caer en situación irregular a pesar de tener contratos de trabajo a largo plazo, lo que a su vez pone en peligro las autorizaciones laborales y la cobertura de la seguridad social. Varias multinacionales dijeron a The Local que los plazos de sus proyectos se han retrasado porque el personal no pudo viajar mientras esperaba las nuevas tarjetas. El ministro del Interior, Laurent Nunez, ha prometido 500 empleados temporales para las prefecturas y una renovación de la interfaz de ANEF, pero los sindicatos que representan a los funcionarios prefecturales argumentan que la falta de personal es estructural y que las soluciones digitales no serán suficientes ante el aumento de solicitudes en verano. Mientras tanto, los abogados advierten que los récépissés caducados son cada vez más rechazados por aerolíneas que desconocen la documentación francesa, lo que provoca vuelos perdidos y costes adicionales. Consejos prácticos para los equipos de recursos humanos: programar las solicitudes de renovación al menos seis meses antes del vencimiento, conservar copias escaneadas de los recibos de presentación y, cuando sea posible, usar la "tarjeta móvil TIC de la UE" para permitir desplazamientos en otros países Schengen mientras se tramita la documentación francesa.
Fuente: The Local France