
Problemas operativos en Zúrich y Ginebra el 10 de abril provocaron retrasos en 164 vuelos en toda la red europea, según datos de seguimiento de vuelos recopilados por el sitio de noticias The Traveler. Fuentes del sector mencionaron una "tormenta perfecta" de factores: congestión residual por la huelga de Lufthansa, episodios de mal tiempo y el estreno del Sistema de Entrada/Salida Schengen, que alargó los tiempos de control de pasaportes para llegadas fuera de la UE. Las aerolíneas reportaron que los equipos de embarque esperaban a pasajeros atrapados en las filas de inmigración, lo que retrasó las salidas y desajustó los horarios cuidadosamente planificados. Dado que muchos aviones visitan tres o cuatro aeropuertos al día, los efectos en cadena se extendieron rápidamente, con retrasos registrados hasta en Lisboa y Estocolmo. Los centros suizos son especialmente vulnerables: Zúrich opera principalmente con una sola pista principal y estrictas normas de toque de queda nocturno, dejando poco margen cuando los primeros vuelos del día se retrasan. Ginebra enfrenta limitaciones similares en pistas y puertas. Datos de Eurocontrol muestran que los retrasos por efecto dominó ya representan casi la mitad del total de minutos de retraso en Europa; los eventos del viernes subrayan cómo los cambios en los procedimientos fronterizos aumentan ese riesgo. Grupos de defensa de los derechos de los pasajeros recordaron que, aunque los controles biométricos son responsabilidad gubernamental, las aerolíneas siguen obligadas a brindar asistencia cuando la interrupción supera las dos horas. Algunas compañías ofrecieron reubicaciones gratuitas para evitar aglomeraciones en las horas punta. Los operadores aeroportuarios aceleran planes para contratar más asistentes de control fronterizo y ampliar la capacidad de eGate antes de la temporada alta, pero advierten que solo el personal no resolverá las limitaciones estructurales de las pistas. Los gestores de viajes corporativos aconsejan a los viajeros evitar conexiones ajustadas el mismo día a través de los hubs suizos hasta que las operaciones se estabilicen.
Fuente: The Traveler