
Airlines for Europe (A4E), cuyos miembros incluyen a Ryanair y Aer Lingus, ha instado a Bruselas a activar protocolos de crisis para evitar una inminente escasez de combustible para aviones provocada por el conflicto en el Golfo. En un memorando del 14 de abril, el grupo de presión solicita a la Comisión Europea que supervise las reservas de queroseno, suspenda temporalmente los cargos por comercio de emisiones y explore mecanismos de compra conjunta similares a la plataforma de adquisición de gas del bloque. La advertencia sigue a una carta de Airports Council International (ACI Europe) la semana pasada, que señalaba finales de abril como el punto crítico en el que las interrupciones en las refinerías y el transporte marítimo podrían generar escasez sistémica. Las aerolíneas irlandesas, muy expuestas a rutas directas de ocio, advierten que incluso una ración mínima en los centros de reabastecimiento continentales obligaría a recortar horarios o aumentar los precios de los billetes. Aunque la Comisión planea un paquete para el mercado energético el 22 de abril, los funcionarios no se han comprometido a ayudas específicas para la aviación. Los analistas del sector señalan que el combustible representa el 27 % de los costos operativos y que su precio se ha duplicado desde la escalada de febrero. Los gestores de viajes corporativos deben prepararse para posibles restricciones de capacidad en rutas clave entre Dublín y Europa y asegurar tarifas con antelación para los desplazamientos de verano. El llamado subraya la naturaleza interconectada de la seguridad energética y la movilidad global: sin un suministro estable de combustible para aviones, incluso los viajes sin visado pierden sentido.
Fuente: Irish Examiner / Reuters