
Apenas siete días después de que Madrid abriera su extraordinaria ventana de regularización, las autoridades españolas ya han recibido alrededor de 130,000 solicitudes para obtener estatus legal, informó Rádio Itatiaia el 25 de abril. El programa, que estará vigente hasta el 30 de junio de 2026, ofrece a los migrantes indocumentados que ingresaron a España antes del 1 de enero de 2026 un acceso rápido a la residencia y autorización de trabajo, siempre que puedan demostrar presencia continua y un historial criminal limpio. Grupos de defensa estiman que los brasileños, la segunda comunidad no perteneciente a la UE más grande en España, podrían representar hasta el 25 % de las solicitudes. Los portales en línea y las oficinas municipales en Madrid, Barcelona y Valencia se vieron desbordados durante la semana de lanzamiento, con filas que se extendían alrededor de los consulados. Los solicitantes deben subir contratos de alquiler, facturas de servicios o certificados de empadronamiento para demostrar residencia ininterrumpida, un requisito que ha resultado complicado para trabajadores temporales y cuidadores que reciben pagos en efectivo. Para las empresas brasileñas con expatriados bajo contratos locales en España, la amnistía elimina un problema de cumplimiento: el personal cuyo permiso de estudiante o turista expiró durante la pandemia puede ahora pasar a permisos de trabajo completos en 90 días, evitando multas de hasta 10,000 € por empleo ilegal. Los empleadores españoles, que enfrentan escasez de mano de obra en hostelería y agritech, presionan para que el programa se extienda más allá de junio si la demanda se mantiene alta. Los abogados de inmigración aconsejan a los ciudadanos brasileños reunir pruebas de las fechas de llegada —como tarjetas de embarque y sellos de entrada— y reservar citas para la toma de huellas dactilares con anticipación, ya que se espera que los turnos policiales se agoten para mediados de mayo. Una vez que se emite una decisión favorable, los solicitantes reciben un certificado digital que puede canjearse por una tarjeta de residencia TIE. El gobierno de Sánchez espera que la iniciativa aumente la recaudación fiscal en 1.000 millones de euros anuales y reduzca la economía informal, aunque los funcionarios regionales advierten que los servicios sociales necesitarán financiación adicional para atender a las familias recién regularizadas.
Fuente: Rádio Itatiaia