
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, confirmó el 4 de mayo que los controles temporales en las fronteras terrestres de Alemania, incluida la frontera de 815 kilómetros con Chequia, se mantendrán “a medio plazo”. Aunque las solicitudes de asilo han caído drásticamente, el ministro declaró a la emisora pública ARD que mantener estos controles es necesario hasta que un sistema migratorio europeo funcione plenamente. Los controles, introducidos en 2023 y prorrogados por última vez en febrero de 2026, permiten a la Policía Federal alemana detener a viajeros en las principales carreteras y líneas ferroviarias hasta 30 kilómetros dentro del territorio alemán. Por ello, conductores y pasajeros checos se enfrentan a inspecciones puntuales de pasaportes al entrar en Baviera y Sajonia. Desde octubre de 2025, esta medida ha contribuido a una notable reducción de las solicitudes de asilo, que han pasado de 40,000 a menos de 20,000 al mes, según el ministerio.
Impacto empresarial: La continuidad de los controles afecta a miles de camioneros checos que suministran a plantas alemanas, así como a visitantes de negocios que viajan el mismo día a Múnich o Dresde. Las empresas de logística reportan retrasos promedio de 15 a 25 minutos por camión; el operador ferroviario České dráhy recomienda a los pasajeros tener el pasaporte a mano incluso en trenes dentro del espacio Schengen. Los gestores de movilidad deben advertir a los empleados desplazados que las reglas de conteo de días en Schengen siguen vigentes: los controles fronterizos no reinician el reloj de 90/180 días.
Repercusiones diplomáticas: Hasta ahora, Praga se ha abstenido de implementar controles recíprocos, pero el ministro de Exteriores, Jan Lipavský, afirmó que “espera que el Consejo de la UE establezca criterios medibles para eliminar gradualmente los controles internos” en su sesión de junio. Por el contrario, las autoridades polacas han reintroducido breves controles puntuales en el tráfico procedente de Alemania, reflejando una creciente frustración regional.
Consejos para el cumplimiento: 1) programar tiempo extra para entregas transfronterizas; 2) asegurar que los nacionales de terceros países que trabajan en Chequia lleven tarjetas de residencia y pasaportes al transitar por Alemania; 3) supervisar los autobuses lanzadera proporcionados por empleadores, que también están sujetos a inspecciones.
Impacto empresarial: La continuidad de los controles afecta a miles de camioneros checos que suministran a plantas alemanas, así como a visitantes de negocios que viajan el mismo día a Múnich o Dresde. Las empresas de logística reportan retrasos promedio de 15 a 25 minutos por camión; el operador ferroviario České dráhy recomienda a los pasajeros tener el pasaporte a mano incluso en trenes dentro del espacio Schengen. Los gestores de movilidad deben advertir a los empleados desplazados que las reglas de conteo de días en Schengen siguen vigentes: los controles fronterizos no reinician el reloj de 90/180 días.
Repercusiones diplomáticas: Hasta ahora, Praga se ha abstenido de implementar controles recíprocos, pero el ministro de Exteriores, Jan Lipavský, afirmó que “espera que el Consejo de la UE establezca criterios medibles para eliminar gradualmente los controles internos” en su sesión de junio. Por el contrario, las autoridades polacas han reintroducido breves controles puntuales en el tráfico procedente de Alemania, reflejando una creciente frustración regional.
Consejos para el cumplimiento: 1) programar tiempo extra para entregas transfronterizas; 2) asegurar que los nacionales de terceros países que trabajan en Chequia lleven tarjetas de residencia y pasaportes al transitar por Alemania; 3) supervisar los autobuses lanzadera proporcionados por empleadores, que también están sujetos a inspecciones.
Fuente: tportal.hr