
Una tormenta eléctrica nocturna impulsada por una perturbación occidental azotó Delhi el 4 de mayo, obligando a desviar 24 vuelos desde el Aeropuerto Internacional Indira Gandhi y llevando al Departamento Meteorológico de India (IMD) a emitir una alerta roja seguida de naranja para la capital. Las ráfagas de viento alcanzaron los 70 km/h entre las 23:30 y las 00:30, derribando equipos de manejo en tierra y retrasando decenas de salidas. Las aerolíneas redirigieron vuelos hacia Jaipur, Lucknow y Ahmedabad, mientras que Vistara e IndiGo eliminaron las tarifas por cambios para los pasajeros afectados. Esta interrupción pone en evidencia la vulnerabilidad del centro aéreo más concurrido de India al inicio de la temporada pre-monzónica. Los gestores de movilidad deben tener en cuenta que la Dirección General de Aviación Civil (DGCA) ha ordenado a las aerolíneas mantener reservas mínimas de combustible para 45 minutos de espera más un aeropuerto alternativo hasta el 15 de mayo. En el lado positivo, la tormenta redujo el Índice de Calidad del Aire de Delhi de 175 (moderado) a 88 (satisfactorio), lo que permitió a la Comisión de Gestión de Calidad del Aire levantar las restricciones de Etapa 1 bajo el Plan de Acción de Respuesta Gradual. Sin embargo, el IMD advierte sobre otra célula tormentosa el 6 de mayo, lo que sugiere que la volatilidad en los horarios continuará. Los viajeros que transiten por Delhi esta semana deberían prever conexiones más amplias y monitorear las aplicaciones de las aerolíneas para posibles cambios de puerta; las políticas de viajes corporativos podrían requerir flexibilidad temporal ante vuelos de conexión perdidos.
Fuente: The Times of India