
La Policía Federal lanzó, el 27 de mayo, la Operación Contrabando de Almas en cuatro ciudades de Minas Gerais: Governador Valadares, Nova Lima, Ibirité y Belo Horizonte. Los investigadores identificaron a una red que, desde 2024, habría facilitado la salida irregular de al menos 130 brasileños hacia Estados Unidos a través de la frontera con México, cobrando hasta 120 mil reales por persona. Las órdenes de registro y allanamiento resultaron en la incautación de pasajes aéreos, comprobantes de depósitos y teléfonos celulares con instrucciones para cruzar el desierto de Sonora. La Justicia Federal también ordenó el embargo de hasta 10 millones de reales en bienes de los sospechosos.
La operación reaviva el debate sobre la migración irregular en Minas, un estado que históricamente concentra altos índices de deportaciones. Según datos obtenidos por la Policía Federal, el 38 % de los brasileños repatriados desde Estados Unidos en los últimos 18 meses provienen del Valle del Río Doce. Para las empresas de reubicación, el caso es una señal de alerta: familias que venden propiedades en la región para pagar a los ‘coyotes’ a menudo regresan endeudadas, lo que presiona los programas municipales de asistencia social.
Desde el punto de vista empresarial, el flujo migratorio también afecta la disponibilidad de mano de obra calificada local, especialmente en el sector servicios. La Policía Federal informó que intensificará campañas de concienciación en escuelas y sindicatos sobre los riesgos de la travesía irregular. Por su parte, el Consulado General de Estados Unidos en Belo Horizonte reforzó que los visados de trabajo legítimos siguen disponibles y que el tiempo promedio de espera para citas en la categoría H-2A (agro) se redujo a 45 días tras un operativo extraordinario en abril.
La operación reaviva el debate sobre la migración irregular en Minas, un estado que históricamente concentra altos índices de deportaciones. Según datos obtenidos por la Policía Federal, el 38 % de los brasileños repatriados desde Estados Unidos en los últimos 18 meses provienen del Valle del Río Doce. Para las empresas de reubicación, el caso es una señal de alerta: familias que venden propiedades en la región para pagar a los ‘coyotes’ a menudo regresan endeudadas, lo que presiona los programas municipales de asistencia social.
Desde el punto de vista empresarial, el flujo migratorio también afecta la disponibilidad de mano de obra calificada local, especialmente en el sector servicios. La Policía Federal informó que intensificará campañas de concienciación en escuelas y sindicatos sobre los riesgos de la travesía irregular. Por su parte, el Consulado General de Estados Unidos en Belo Horizonte reforzó que los visados de trabajo legítimos siguen disponibles y que el tiempo promedio de espera para citas en la categoría H-2A (agro) se redujo a 45 días tras un operativo extraordinario en abril.
Fuente: Polícia Federal