
Embratur eligió el primer día hábil tras la ITB China para anunciar, el 27 de mayo, una ofensiva inédita de marketing dirigida al público chino. La acción combina un spot publicitario, redes sociales en mandarín y un portal — visitbrasil.com.cn — alojado en servidores locales para evitar posibles restricciones del “Gran Cortafuegos”. El momento es estratégico. Desde el 11 de mayo, los ciudadanos chinos con pasaporte ordinario pueden entrar a Brasil sin visa para estancias de hasta 30 días, en reciprocidad a la política que Pekín concedió a los brasileños en 2025. Con la barrera burocrática eliminada, Embratur necesitaba “llenar el vacío de información” sobre el destino, explica el presidente Bruno Reis. Según él, la llegada de turistas chinos creció un 34,8 % en 2025 y otro 33,6 % solo en los primeros cuatro meses de 2026. El spot institucional utiliza al guacamayo azul como guía por íconos de naturaleza (Lençóis Maranhenses, Pantanal), cultura (Carnaval de Río) y gastronomía. La narrativa conecta con el fenómeno “bleisure” — mezcla de negocios y ocio — que crece a medida que grupos como Huawei y BYD expanden operaciones en Brasil. Además de la campaña de imagen, Embratur trabaja con ApexBrasil para facilitar misiones empresariales y viajes de prensa con influencers chinos. Las aerolíneas negocian el aumento de frecuencias: Air China estudia un vuelo directo Pekín–São Paulo vía Lisboa, mientras Qatar Airways evalúa un codeshare específico para el público chino. En la práctica, el esfuerzo también puede beneficiar al sector corporativo: multinacionales brasileñas reportan un aumento de viajes ejecutivos en proyectos de minería, agronegocios y energía. Agencias de viajes señalan que, eliminada la necesidad de visa, la emisión de seguros de viaje y reservas en hoteles 5 estrellas para chinos creció un 27 % en dos semanas. El desafío, admiten los operadores, será capacitar a los receptivos en idioma y cultura locales.
Fuente: PANROTAS