
Bélgica despertó el jueves 28 de mayo de 2026 con el inicio de tres días consecutivos de huelga coordinada convocada por las tres principales confederaciones sindicales del país (ACV/CSC, ABVV/FGTB y ACLVB/CGSLB). Desde primeras horas, se formaron piquetes en depósitos ferroviarios, cocheras de autobuses, puertos marítimos y vías de servicio aeroportuarias, paralizando prácticamente la red de movilidad que sostiene los desplazamientos diarios de negocios y las asignaciones internacionales. El operador ferroviario SNCB/NMBS confirmó que solo pudo operar alrededor del 20 % de su horario habitual, lo que obligó a Eurostar a cancelar todos los servicios de alta velocidad con Bélgica y provocó un aumento en la demanda de autobuses transfronterizos hacia Lille, Maastricht y Düsseldorf. El aeropuerto de Bruselas pidió a las aerolíneas consolidar horarios o desviar vuelos tras la adhesión a la huelga del personal de seguridad y de asistencia en tierra; el aeropuerto de Bruselas Sur Charleroi cerró por completo. En el puerto de Amberes, remolcadores y pilotos dejaron de trabajar, dejando más de 40 buques oceánicos varados en el Escalda y afectando cadenas de suministro sensibles para exportadores de automoción y productos químicos. La protesta se dirige contra las reformas propuestas en las pensiones, los límites a la indexación y los recortes en las protecciones de la seguridad social. Las federaciones empresariales estiman que la huelga costará a la economía belga hasta 190 millones de euros diarios, mientras que las agencias de gestión de viajes reportan miles de cambios de itinerarios y reservas de hotel de última hora, ya que los trabajadores buscan alojamiento cercano a oficinas y plantas para pasar la noche. Para los gestores de movilidad global, esta situación subraya la importancia de las cláusulas de contingencia “wild-cat” en los seguros de viajes de negocios en Bélgica y la necesidad de políticas flexibles de teletrabajo. Muchas multinacionales activaron protocolos de teletrabajo bajo el marco belga de teletrabajo transfronterizo de 2024, permitiendo que los trabajadores desplazados varados en su país de residencia continuaran trabajando sin generar responsabilidades inesperadas en seguridad social. Con las negociaciones entre gobierno y sindicatos estancadas, los expertos advierten que podrían producirse nuevas acciones antes de la masiva salida vacacional de julio. Se recomienda a las empresas con desplazamientos a través de Bélgica que incluyan días de margen en sus planes de viaje, monitoreen las votaciones sindicales y mantengan informados a los expatriados sobre rutas alternativas mediante aeropuertos y centros ferroviarios vecinos.
Fuente: AK&M Newswire