
En una conferencia de prensa el 11 de junio, el delegado suizo para el G7, el embajador Alain Gaschen, presentó el concepto de seguridad de Suiza para la cumbre de Évian, confirmando la reintroducción de controles fronterizos internos con Francia y el despliegue de aproximadamente 4,000 militares para apoyar a la policía cantonal en Ginebra, Vaud y Valais. Los agentes fronterizos estarán autorizados a realizar controles aleatorios a los viajeros que ingresen desde Francia, mientras que especialistas de Frontex reforzarán el FOCBS en el aeropuerto de Ginebra para mantener el flujo externo de Schengen. Aunque la medida es temporal, representa el primer uso a gran escala de la Ordenanza de Fronteras Internas 2024 de Suiza, que permite al gobierno reinstaurar controles en eventos importantes o ante amenazas de seguridad. Para los gestores de movilidad, el principal impacto será la posible inspección de documentos de identidad en pasos fronterizos que normalmente están abiertos; por ello, el personal debe portar documentos de viaje válidos incluso en desplazamientos transfronterizos rutinarios. Las aerolíneas deben anticipar periodos de espacio aéreo restringido y prioridad para vuelos estatales. También se ha aclarado la distribución de costos: Berna reembolsará el 80 % de los gastos de seguridad cantonales, aliviando la presión presupuestaria sobre las autoridades locales, pero dejando que las empresas asuman costos indirectos como horas extras y desvíos.