
Analistas rusos de viajes internacionales de AK&M informan que la emisión de visados Schengen de entrada múltiple para ciudadanos rusos cayó un 90 % interanual en los primeros cinco meses de 2026. Los consulados franceses en Moscú y San Petersburgo ahora otorgan principalmente visados de entrada única, estrictamente vinculados a las fechas de viaje, citando capacidad limitada de procesamiento y controles de seguridad más rigurosos. Los solicitantes con historial de viajes sólido aún pueden obtener visados de doble entrada, pero las citas son muy difíciles de conseguir: el calendario de VFS Global para Francia y España no muestra disponibilidad hasta finales de agosto. Algunos viajeros recurren a bots automáticos en Telegram que monitorean el sistema de reservas y capturan cancelaciones en segundos, un servicio que las autoridades francesas consideran una violación de los términos de uso. Para las empresas francesas que emplean a ciudadanos rusos o atienden a clientes rusos, este cambio implica planificaciones más largas y la necesidad de ajustar las fechas del visado con precisión a las agendas de reuniones. Los equipos de movilidad deben prever entre seis y ocho semanas para conseguir cita y evitar cambios de última hora que puedan invalidar el visado. Los operadores turísticos temen que la política de entrada única desincentive los itinerarios por varios países, que suelen incluir París como parada clave, reduciendo aún más un mercado ruso ya deprimido.
Fuente: AK&M Newswire