
El operador de aviación privada Flexjet ha recibido la aprobación regulatoria para que su unidad con sede en Dublín realice vuelos comerciales hacia y dentro de Estados Unidos, ampliando así la presencia de Irlanda en el lucrativo segmento de jets ejecutivos. Contar con un Certificado de Operador Aéreo (AOC) irlandés ya permitía a Flexjet operar en destinos de la UE sin problemas de cabotaje; la nueva autorización del Departamento de Transporte de EE. UU. elimina la última barrera para ofrecer servicios transatlánticos punto a punto bajo la misma estructura corporativa.
Ahora, la compañía puede enviar aeronaves registradas en Irlanda directamente a ciudades estadounidenses, lo que simplifica los controles de cumplimiento y la programación de tripulaciones. Para los equipos de movilidad global, este avance representa una opción adicional de chárter para trasladar ejecutivos entre polos tecnológicos como Silicon Docks en Dublín y la costa este de Estados Unidos.
Flexjet planea basar más jets Challenger 3500 y Gulfstream G650 en Shannon y Belfast para ofrecer mayor flexibilidad en posicionamiento y aprovechar la demanda insatisfecha de multinacionales estadounidenses con filiales en Irlanda. Los analistas destacan que el régimen fiscal corporativo irlandés y su pertenencia al área común de aviación de la UE han convertido al país en un destino atractivo para operadores de jets ejecutivos.
La autorización a Flexjet sigue movimientos similares de NetJets Europe y VistaJet, lo que sugiere un desplazamiento gradual del tráfico de chárter de alta gama desde el Reino Unido tras su salida del mercado único. Grupos ecologistas han criticado esta expansión, señalando el impacto climático de la aviación privada. Flexjet responde que su flota europea utiliza mezclas de combustible sostenible cuando están disponibles y participa en esquemas de compensación certificados bajo CORSIA.
Si esto convencerá a los responsables políticos está por verse, pero para los planificadores de movilidad la conclusión inmediata es un abanico más amplio de opciones premium y no programadas para misiones donde el tiempo es crucial.
Ahora, la compañía puede enviar aeronaves registradas en Irlanda directamente a ciudades estadounidenses, lo que simplifica los controles de cumplimiento y la programación de tripulaciones. Para los equipos de movilidad global, este avance representa una opción adicional de chárter para trasladar ejecutivos entre polos tecnológicos como Silicon Docks en Dublín y la costa este de Estados Unidos.
Flexjet planea basar más jets Challenger 3500 y Gulfstream G650 en Shannon y Belfast para ofrecer mayor flexibilidad en posicionamiento y aprovechar la demanda insatisfecha de multinacionales estadounidenses con filiales en Irlanda. Los analistas destacan que el régimen fiscal corporativo irlandés y su pertenencia al área común de aviación de la UE han convertido al país en un destino atractivo para operadores de jets ejecutivos.
La autorización a Flexjet sigue movimientos similares de NetJets Europe y VistaJet, lo que sugiere un desplazamiento gradual del tráfico de chárter de alta gama desde el Reino Unido tras su salida del mercado único. Grupos ecologistas han criticado esta expansión, señalando el impacto climático de la aviación privada. Flexjet responde que su flota europea utiliza mezclas de combustible sostenible cuando están disponibles y participa en esquemas de compensación certificados bajo CORSIA.
Si esto convencerá a los responsables políticos está por verse, pero para los planificadores de movilidad la conclusión inmediata es un abanico más amplio de opciones premium y no programadas para misiones donde el tiempo es crucial.
Fuente: Travel Extra
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