
El gabinete de Tailandia ha aprobado una reforma integral de su programa de exención de visa, reduciendo la estadía sin visa para viajeros de 93 países, incluido China, de 60 a 30 días. El cambio, anunciado el 14 de junio de 2026 y que entrará en vigor 15 días después de su publicación en el Diario Oficial, revierte una ampliación adoptada en 2024 para reactivar el turismo. Las autoridades tailandesas señalaron que la reducción es necesaria para frenar el aumento de estancias prolongadas y delitos cometidos por extranjeros. Los ciudadanos chinos representan actualmente la mayor proporción de llegadas sin visa de larga duración, y Bangkok afirma que los límites más estrictos ayudarán a los oficiales de inmigración a distinguir entre turistas genuinos y trabajadores no declarados.
Después del día 30, los visitantes deberán salir y volver a entrar con la visa adecuada o solicitar con anticipación un permiso de entrada de mayor duración. Para las empresas chinas que organizan viajes de incentivos o delegaciones de compradores, la nueva norma acorta los itinerarios y puede requerir cambiar a la visa turística de entrada única de 60 días (2,000 THB) o a la visa de negocios de entradas múltiples, que exige documentación más estricta. Los gestores de viajes deben revisar las reservas existentes para julio y agosto para evitar estancias prolongadas involuntarias que podrían acarrear multas diarias o la inclusión en listas negras.
Tailandia recibió cerca de 12 millones de turistas en los primeros cinco meses de 2026, aproximadamente el 15 % de ellos de China, acercándose a los niveles previos a la pandemia. Los hoteleros temen que el cambio en la normativa pueda enfriar la demanda durante la próxima ‘Semana Dorada’ del Festival del Medio Otoño, aunque las autoridades insisten en que la entrada sin visa sigue siendo una de las más generosas en la ASEAN. Bangkok anunció que revisará la duración de las estancias de manera recíproca y país por país, dejando abierta la posibilidad de futuros ajustes. Por su parte, los operadores turísticos chinos recomiendan a sus clientes comprar billetes flexibles y asegurarse de que sus pasaportes tengan al menos seis meses de validez. También aconsejan llevar comprobantes de alojamiento y vuelos de salida, ya que los oficiales fronterizos tailandeses han intensificado las inspecciones secundarias desde principios de 2026.
Después del día 30, los visitantes deberán salir y volver a entrar con la visa adecuada o solicitar con anticipación un permiso de entrada de mayor duración. Para las empresas chinas que organizan viajes de incentivos o delegaciones de compradores, la nueva norma acorta los itinerarios y puede requerir cambiar a la visa turística de entrada única de 60 días (2,000 THB) o a la visa de negocios de entradas múltiples, que exige documentación más estricta. Los gestores de viajes deben revisar las reservas existentes para julio y agosto para evitar estancias prolongadas involuntarias que podrían acarrear multas diarias o la inclusión en listas negras.
Tailandia recibió cerca de 12 millones de turistas en los primeros cinco meses de 2026, aproximadamente el 15 % de ellos de China, acercándose a los niveles previos a la pandemia. Los hoteleros temen que el cambio en la normativa pueda enfriar la demanda durante la próxima ‘Semana Dorada’ del Festival del Medio Otoño, aunque las autoridades insisten en que la entrada sin visa sigue siendo una de las más generosas en la ASEAN. Bangkok anunció que revisará la duración de las estancias de manera recíproca y país por país, dejando abierta la posibilidad de futuros ajustes. Por su parte, los operadores turísticos chinos recomiendan a sus clientes comprar billetes flexibles y asegurarse de que sus pasaportes tengan al menos seis meses de validez. También aconsejan llevar comprobantes de alojamiento y vuelos de salida, ya que los oficiales fronterizos tailandeses han intensificado las inspecciones secundarias desde principios de 2026.
Fuente: OnPoint Info